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Bienvenido, ‘míster’ Watson

La computación cognitiva de IBM irrumpe con fuerza en el empresariado español

El superordenador cognitivo de IBM Watson participa en el concurso estadounidense 'Jeopardy!'
El superordenador cognitivo de IBM Watson participa en el concurso estadounidense 'Jeopardy!' AP

IBM tiene tanta fe en Watson, su sistema de computación cognitiva capaz de interactuar con los humanos y aprender, que ha cambiado ya su definición corporativa. "Nuestra consejera delegada, Ginni Rometty declaró este año que nos vamos a convertir en una compañía cognitiva y en cloud [nube]",  dice Javier González, responsable de Soluciones Cognitivas de IBM en España. "Esas son palabras que definen nuestro futuro". El Watson y sus aplicaciones centrarán ahora el crecimiento de la compañía.

Big Blue (IBM), líder en su día en los mainframes y dedicado estos años al software y servicios para empresas, considera que su futuro está ligado al Watson, un sistema superinteligente que se convirtió en un auténtico icono tecnológico tras ganar en un famoso concurso de televisión en EE UU, Jeopardy!, a los dos concursantes humanos que llevaban años invictos. La victoria fue todo un golpe maestro que la compañía de Armonk (Nueva York) utilizó para poner en valor su nueva oferta tecnológica.

Y no era para menos. El Watson va a desencadenar, según los expertos, una revolución cuántica en la forma de usar los ordenadores, los servicios que pueden prestar y el modo de interactuar con ellos. Es un sistema que funciona desde la nube (cobro por uso) y se diferencia de los tradicionales: "A esos les metías un programa y te daban los mismos resultados", explica González. Estos, en cambio, según interactúan con los humanos (reconocen la voz) y reciben nueva información (no solo estructurada sino de cualquier fuente), cambian sus respuestas, es decir, aprenden. "Lo que les convierte en un instrumento de soporte a las decisiones", asegura el ejecutivo.

Basados en el desarrollo de la inteligencia artificial y la neurociencia (buscan funcionar a imagen del cerebro humano), estos ordenadores están pertrechados de sensores, cámaras, micrófonos y otros dispositivos que recogen información del medio. Con lo que pueden nutrirse de cualquier tipo de documento disponible (desde libros o registros a vídeos, fotos o tuits), información oral humana incluida, que luego procesan en micronésimas de segundo.

Desembarco ibérico

El sistema de IBM inició oficialmente su andadura en España a principios de este año, a pesar de que la división IBM Watson Group existe desde 2014. La firma ha logrado ya tres o cuatro importantes contratos. El primero fue con Repsol. "Es un contrato para aplicar el Watson en la evaluación de nuevos campos petroleros o gasísticos", dice González. El sistema analiza toda la ingente información sobre suelos o componentes geológicos para que los ejecutivos puedan tomar una decisión de compra.

Luego vino el contrato con CaixaBank. El Watson ayudará a los directivos y empleados del área de comercio exterior de la entidad que, dice González, "necesitaban disponer de un agente virtual que los ayudara a resolver problemas y dar respuesta a las preguntas más variadas". Entre IBM y CaixaBank se creó "un universo de datos y documentación, desde informes externos a documentación interna para obtener la mejor respuesta a cada pregunta". Además, todo en castellano, por primera vez en España. "Tuvimos que traducir toda la tecnología al idioma", dice, "lo que nos abre el camino a otras aplicaciones". IBM ha firmado también acuerdos con SocialBro y el Cabildo de Lanzarote.

SocialBro, pionera en aplicar tecnologías cognitivas al marketing, está usando la API de In­sights de Personalidad de IBM, que visualiza los rasgos de personalidad de la audiencia, para hacer segmentación en el ámbito psicológico. Para el Cabildo de Lanzarote, IBM está trabajando en una plataforma que cambia el modo en el que el turista se relaciona con los sitios que visita, a través de una aplicación en móvil, geolocalizada. "En un museo", dice González, "puede actuar como tu asistente virtual, conducirte, aconsejarte, responder a preguntas". Y esto es el principio. IBM mantiene decenas de negociaciones con empresas e incluso órganos de la Administración para implantar el Watson.

"Estamos haciendo pilotos en Ayuntamientos", explica el directivo de IBM, "para crear agentes virtuales que ayuden a los vecinos a empadronarse, una tarea ahora engorrosa". Y en muchos otros procesos. Si bien toda la información de servicio a los ciudadanos está ya en la web, resulta muy difícil de encontrar. "Ese es el gran potencial en las Administraciones", explica el ejecutivo. "Crear agentes virtuales que ayuden a la gente a encontrar lo que quiere y gestionar sus demandas". Proveedor habitual de tecnología para la banca, IBM ve un enorme potencial de oportunidades para el Watson en el sector, "desde el análisis de riesgos a soluciones para recopilar información sobre empresas y particulares", comenta el ejecutivo. "Estamos desarrollando iniciativas con casi todos los bancos y aseguradoras para buscar casos de uso para el Watson", explica.

Lo más interesante es que es un sistema abierto a cualquier tipo de aplicación. Los servicios que presta no tienen nada que ver entre sí. Y, para satisfacer la demanda prevista, IBM está trabajando en soluciones cognitivas con cerca de 400 asociados y unos 80.000 desarrolladores: además de decenas de acuerdos con universidades y centros científicos y tecnológicos. "La compañía trabaja con 14 de las primeras instituciones oncológicas del mundo para la mejora de los diagnósticos del cáncer", apunta González.

El Watson exige, además, una relación diferente con los clientes. "Mientras que los sistemas informáticos se venden a los directores de sistemas, los compradores de la computación cognitiva son los responsables de la línea de negocio que quieren mejorar los procesos", explica el ejecutivo. No se trata de vender rapidez o más megabits, sino de mejorar el negocio. Para cumplir con estas exigencias, IBM en España ha compuesto un equipo multidisciplinar, con expertos de todas las áreas de la compañía, y también de especialistas en salud (para la que creó Watson Health), administración, banca, comercio, energía o telecomunicaciones.