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La caída del Fondo de Reserva reduce un 26% el ingreso patrimonial de la Seguridad Social

Hasta agosto las rentas patrimoniales del instituto público han sumado 1.110 millones

Sacar dinero del Fondo de Reserva para pagar las pensiones tiene un efecto colateral: los ingresos que llegan a la Seguridad Social gracias al rendimiento de sus inversiones han caído drásticamente. Se ve al analizar los recursos que produce el patrimonio del instituto previsor, donde lo que genera la hucha de las pensiones es decisivo. Hasta agosto, había generado 1.110 millones, el 25,7% menos que en 2015. Se encadenan caídas desde 2013, pero la de 2016 es la más pronunciada.

Más de nueve de cada 10 euros que va a ingresar la Seguridad Social este año por el rendimiento de su patrimonio procederán del Fondo de Reserva, según los presupuestos de este año. Pero esta proporción sería mucho más alta de no ser por las disposiciones que desde finales de 2012 han menguado sus activos de 66.815 millones a 24.207. Esta ha sido, principalmente, la causa de que los ingresos que el instituto previsor recibe anualmente hayan caído en ese periodo de 3.311,11 millones a los 1.633,51 millones presupuestados para 2016.

Este año se observa que la progresión se ha acentuado. La disminución del 25,7% entre enero y agosto respecto al mismo periodo de 2015 es el porcentaje de caída más alto en los últimos cuatro años. Lo probable es que la tendencia continúe durante este año, puesto que en julio la Seguridad Social sacó de la hucha de las pensiones 9.700 millones. También lo hará el año que viene, cuando de continuar con el ritmo de extracciones actual se agotará.

La bajada de recursos del Fondo de Reserva es la causa, lógica, del hundimiento de los ingresos patrimoniales, que este año rondará los 700 millones, apunta una fuente de la Administración conocedora de las cuentas de la Seguridad Social.

Tras la caída también está la reducción de la rentabilidad (prácticamente todos los activos del Fondo de Reserva están invertidos en deuda pública española), provocada por la era de tipos bajos. Según el informe de gestión del Fondo correspondiente a 2015, la rentabilidad media de todos los activos era del 3,56% frente al 4,33% de 2014. A pesar de esto, hay que subrayar que la gestión de las inversiones de la hucha de las pensiones ha logrado altas rentabilidades en los últimos años, incluso por encima de lo logrado por fondos de pensiones con un perfil inversor similar. En parte esto se debe a las altas rentabilidades que dio el Tesoro en la crisis del euro.

Las otras fuentes de ingresos patrimoniales de la Seguridad Social son casi residuales: otras inversiones en deuda pública que son de la hucha, cuentas abiertas en el Banco de España, que ahora cobra por la liquidez que guarda en sus arcas, alquileres de algunos edificios, anticipos o préstamos. De todas estas vías, el organismo dependiente del Ministerio de Empleo calcula que este año recibirá 165,33 millones.

Todos los ingresos patrimoniales sumados tampoco suponen un porcentaje muy alto del total que recibe el instituto público. En las cuentas aprobadas para este año, apenas suponen el 1,16%. No obstante, llegaron a representar más del doble en 2012, concretamente el 2,6%.

Esto supone un obstáculo más para cuadrar las cuentas de la Seguridad Social, en números rojos desde 2012, y que este ejercicio se encaminan hacia un nuevo déficit récord. Según la proyección anualizada grupo de actuarios del Instituto de Investigación en Políticas de Bienestar Social de la Universidad de Valencia, el desfase entre ingresos y gastos del sistema de pensiones alcanzaba en la primera mitad de 2016 los 17.261 millones de euros (550 millones más que en el ejercicio pasado), el equivalente a un 1,57% del PIB. El agujero crece hasta los 18.170 millones si tiene en cuenta la parte contributiva del sistema, es decir, aquella vinculada exclusivamente con las cotizaciones y el gasto en prestaciones derivado de lo que cotizaron en el pasado los pensionistas actuales.