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Dijsselbloem endurece el discurso con el ajuste fiscal en España

"Espero que España mire con lupa esta vez las cifras del presupuesto", dice el presidente del Eurogrupo

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, y el presidente del eurogrup, Jeroen Dijsselbloem AP

Europa vuelve a tener problemas en la banca: básicamente, en el Deutsche Bank, en Italia y en varias entidades portuguesas. Pero las bofetadas siguen siendo para el Gobierno español: el jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, endureció ayer por sorpresa su discurso con España. “En todos los debates sobre cifras entre España y Bruselas siempre ha tenido razón la Comisión. Espero que España mire con lupa esta vez las cifras del presupuesto”, ha dicho este lunes Dijsselbloem, sugiriendo que el déficit de 2017 se irá por encima del 3,1% que quiere Bruselas.

Los presidentes del Eurogrupo suelen ser como los personajes de John Le Carré: la mayor parte del tiempo su labor consiste en trabajar en la sombra y habitar un mundo plagado de dobles sentidos, con el vocabulario privado de los mensajes en clave y las reuniones alejadas de los focos. Dijsselbloem ha destruido hoy ese tópico. En la rueda de prensa, sin ser preguntado y casi sin venir a cuento, ha propinado un severo revés a España y ha exigido que el Gobierno “verifique bien las cifras” del déficit antes de enviarlas a Bruselas. Pocas horas antes, Guindos había sacado pecho con la reestructuración bancaria y criticó "la actitud defensiva" de Europa con el sistema financiero. Dijsselbloem respondió con un revés en la credibilidad fiscal de España, en entredicho tras los continuos incumplimientos del déficit en los últimos años.

El pasado agosto, el Eurogrupo canceló la multa a España, pese a que Dijsselbloem llevaba meses insistiendo en lanzar un mensaje de dureza para no dañar aún más la credibilidad del Pacto de Estabilidad. La congelación de los fondos europeos es obligatoria, pero cada vez está más claro que la Comisión propondrá levantar la suspensión con rapidez, pese a la opinión de halcones como Dijsselbloom. España ha congelado los pagos en los ministerios, ha endurecido el impuesto de Sociedades y sostiene que con eso basta. Y ni siquiera tiene que enviar a Bruselas un presupuesto austero: con un Gobierno en funciones, basta con prorrogar las cuentas de 2016. La Comisión, a través de Pierre Moscovici, ha lanzado un mensaje conciliador en la rueda de prensa del Eurogrupo. Pero Dijsselbloem ha aprovechado para atacar con saña al Ejecutivo, para sorpresas de sus propios colaboradores.

Lo más probable es que el Gobierno en funciones presente un presupuesto el próximo viernes con un déficit en torno al 3,8% del PIB, según las fuentes consultadas. El próximo Ejecutivo deberá presentar medidas para rebajar esa cifra al 3,1%. Guindos sugiere que basta con el endurecimiento de la tributación de las empresas, que aportará a las arcas públicas entre 6.300 y 8.000 millones anuales si se prorroga. El ministro se reunió con Moscovici el pasado fin de semana en Washington para comunicarle esos números. “Los presupuestos se prorrogarán con las nuevas cifras de crecimiento (2,3%) y el déficit no estará lejos del 3,1%”, ha dicho el ministro en Luxemburgo. Moscovici ha apuntado que ese 3,1% “es el objetivo”, pero ha admitido que habrá que esperar a que haya nuevo Gobierno para aprobar recortes y alcanzarlo. Dijsselbloem ha tomado la palabra para exigir que el Gobierno “verifique bien las cifras antes de enviarlas”. "Guindos lleva año y medio acusando a la Comisión de ser demasiado negativa con sus previsiones en las reuniones de los ministros, y Dijsselbloem avisa para que eso no vuelva a ocurrir", según fuentes del Eurogrupo. “No hay mucho que verificar: el proyecto de presupuesto es casi automático. El jefe del Eurogrupo está prejuzgando sin venir a cuento los próximos pasos”, han replicado fuentes de Moncloa.