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La Airef advierte sobre el impacto en la economía de los ajustes en 2017

La Autoridad Fiscal advierte sobre la pérdida de fuerza de los vientos de cola: subida de precios de petróleo, tipos de interés y ralentización de la economía global

José Luis Escrivá, presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef). Ampliar foto
José Luis Escrivá, presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef).

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) considera que las previsiones macroeconómicas del Gobierno, las cifras sobre las que se construyen los presupuestos, es "verosímil" y de cumplimiento "probable".

El Gobierno presentó el cuadro macroeconómico el pasado julio donde pronosticaba que la economía cerraría este año con un crecimiento del 2,9% este año y del 2,3% en 2017. Esas mismas previsiones establecían que la tasa de paro de este año caería hasta el 19,7% con un crecmiento del empleo del 2,7%. Para 2017, prevé que el desempleo baje hasta el 17,8% con un crecimiento del empleo del 2,2%.

"Dichas previsiones son realistas en líneas generales", señala el informe de la Airef presentado este viernes. Y añade: "Incluso pueden ser prudentes en algunos aspectos". Los modelos econométricos que utiliza este organismo encargado de velar por la sostenibilidad de las cuentas públicas proyectan un crecimiento superior al 2,3% durante el próximo año. Pero la institución advierte de que "están sujetos a riesgos".

El próximo año crecen las incertidumbres tanto a nivel interno como externo. Los vientos de cola que han lanzado a la economía española a crecer a tasas por encima del 3% durante los dos últimos años se están agotando. El precio del petróleo subirá por encima de los 50 dólares por barril, según las previsiones de los principales organismos internacionales. La política de bajos tipos de interés lanzada por el Banco Central Europeo (BCE) ofrece cada vez menos beneficios —rentabilidades marginales decrecientes— y el Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de pronosticar una ralentización de la economía global que afectará a las exportaciones e importanciones. Y todo ello sin contar con el riesgo asociado al Brexit y las dudas sobre el sector financiero de algunos países europeos. El panorama internacional del próximo año se presenta lleno de sombras que podrían despejarse o provocar una fenomenal tormenta.

"La prudencia de los supuestos de tipos de interés y precios del petróleo mayores que los existentes implica que las previsiones centrales del Gobierno pueden ser superadas, mientras que un menor crecimiento de los principales socios comerciales o un impacto negativo del Brexit mayor de lo esperado jugarían en sentido contrario", explica el informe elaborado por la Airef y divulgado este viernes.

Ajustes en 2017

La institución presidida por José Luis Escrivá pone el foco sobre las dudas que los ajustes presupuestarios que deberá acometer el próximo Gobierno para cumplir con Bruselas tendrá sobre la economía. España debe reducir el déficit público durante el próximo año del 4,6% del PIB al 3,1%, los que supone un ajuste de unos 15.000 millones de euros en un solo año, algo que España solo ha logrado en 2012 tras varias inyecciones de recortes y subidas de impuesto indiscriminadas, lo que contribuyó a agudizar la recesión.

El escenario actual es diferente porque la economía está en una fase expansiva y se espera un crecimiento por encima del 2% y una recuperación de la inflación, lo que asegura parte del ajuste de forma casi automática por la mejora de la recaudación. Pero el próximo ejecutivo tendrá que adoptar medidas que podrían impactar sobre el crecimiento económico.

"Hay incertidumbre asociada a la inexistencia de planes específicos de ejecución de política fiscal", precisa el organismo público. Y abunda. "Esta política ejercerá inevitablemente un cierto efecto restrictivo por el lado de la demanda en el corto plazo si se pretende alcanzar la corrección del desequilibrio de las cuentas públicas españolas recomendada por las instituciones europeas".

En este sentido, cobra importancia el contenido de los presupuestos para el próximo año. Como el Ejecutivo está en funciones no puede tomar la iniciativa para diseñar las cuentas de 2017 pero sí está obligado a presentar ante Bruselas antes del 15 de octubre un plan presupuestario que contenga el cuadro macroeconómico y algunas pistas adicionales pero sin entrar en el detalle que le corresponderá al próximo Gobierno. "La incertidumbre sobre la política fiscal que podría implementarse en 2017 se reducirá algo tras la presentación del proyecto de plan presupuestario que el Gobierno ha de enviar a la Comisión Europea a mediados de octubre", apunta la Airef.