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El revolucionario método de pagos Stripe llega a España

El servicio de la empresa estadounidense ya funciona en 25 países

John Collison, presidente de Stripe, en su oficina.

Crecer, escalar y hacerlo rápido. Esa es la obsesión de Silicon Valley. En el caso de los hermanos Collison, John y Patrick, la historia es todavía más auténtica. Nacidos en Irlanda, se fueron a estudiar a Boston. Un verano se desplazaron a Silicon Valley y ya no volvieron nunca. Fundaron Stripe un sistema de pagos online que facilita las transacciones en Internet.

Tras su paso por Y Combinator, la incubadora más reconocida en el ámbito tecnológico, comenzó la ascensión. Stripe ya funciona en 25 países, en 12 de forma oficial y 13 en pruebas. Este miércoles abren en España. John Collison (Limerick, 1990) pasea por las nuevas oficinas de la empresa mientras explica sus planes. Abundan los espacios de encuentro entre empleados, la comida fresca, los sofás. Con vistas al estadio de los Giants, el equipo de béisbol local, se acaban de mudar al mismo lugar donde antes estuvo Dropbox. En solo un año, han duplicado la plantilla, son más de 500 empleados. Él es el presidente. Su hermano, el consejero delegado. Se reparten como pueden, la velocidad a la que crece su startup apenas les deja respiro.

Pregunta: ¿Cómo explicaría qué es Stripe a alguien que no lo sepa?

Respuesta: Somos la manera más sencilla para comenzar a hacer pagos, transacciones online o comenzar una empresa. Aceptamos todo tipo de moneda y nuestra plataforma ayuda con la gestión de impuestos y cuestiones legales. Hacemos que sea fácil lo que para muchos es lo más complicado.

P. La historia de dos hermanos autodidactas es poco habitual...

R. Los hermanos Collison queremos que haya más como nosotros. En 2009 comenzamos con una idea, nos empapamos de manuales, de métodos… En realidad, todo está en Internet, ahí se puede aprender. En 2010 ya estábamos trabajando en ello y en 2011 lanzamos. Desde entonces, no hemos parado de ir a más países. Estábamos haciendo algo que no existía, pero que hacía falta. Ya estamos en Canadá, Francia, Japón, Singapur...

P. Ahora llegan a España, ¿por qué en este momento?

R. Porque ya no importan tanto las fronteras. Con los negocios en Internet las barreras físicas están mucho más diluidas. Muchas de mis aplicaciones favoritas no son de aquí. Como Spotify, que es de Suecia, o Waze, que nació en Israel. En España hemos detectado que, de manera informal y luego con pruebas con nosotros, ya se usa. Deliveroo, por ejemplo, usa Stripe. Vamos a contar con cinco personas para el mercado local. Pensamos que es el momento adecuado.

P. Usted es uno de esos casos que cada vez se encuentran más, no terminó la universidad y dirige una gran empresa, ¿ya no sirve la formación clásica?

R. El curriculum ya no es tan importante. Cuando Patrick y yo empezamos, dejamos la universidad, pero no dejamos de aprender. En España percibimos que hay talento técnico, es un componente más para tomar la decisión de abrir, porque se nota en la creación de startups.

P. ¿Cuánto les afectó el paso por Y Combinator?

R. Fue muy importante. Algunos lo subestiman, pero para empezar nos quitaron el síndrome del impostor. Nos hicieron creer que encajábamos, que estábamos hechos para esto. Han visto muchas, muchísimas startups, y tienen patrones. Cuando te enfrentas a un problema casi siempre tienen la solución. Nos ayudaron a centrarnos en lo que el consumidor quiere.

P. Resulta llamativo que sean las propias startups las que hablan de ustedes tanto. No son un producto para el consumidor final, pero sí son muy conocidos...

R. Nos queda mucho por mejorar, pero sí creo que hemos creado un mercado nuevo. Antes de Stripe si tenías un producto nuevo y lo querías convertir en un negocio te encontrabas con los bancos del viejo mundo, sus formas, recovecos… Eran guardianes de los procesos. No puede ser que emplees todo tu tiempo en crear una aplicación y luego no puedas facturar, o te lleve tanto tiempo que te estrangula. La mayoría nos dicen “por fin alguien nos entiende”.

P. ¿Cuál es su modelo de negocio?

R. Es muy simple. Cobramos 25 céntimos de euro por transacción y un 1,4%. Esa es la única tasa. No hay pago mensual, ni por darse de alta. Si a ellos les va bien, a nosotros también nos va bien.

P. En Silicon Valley se habla mucho de una posible salida a bolsa de Stripe, ¿qué hay de cierto?

R. Nada. Estamos muy felices trabajando como una compañía privada.

P. Lo que hacen ustedes, ¿no lo podía haber hecho Paypal?

R. Ellos son, básicamente, un botón para compras y pagos. Están en toda la red, pero también es cierto que muchos negocios ya no quieren usarlo. Nosotros hemos hecho más fácil la parte de los clientes. Ya no tienen que poner ese botón, porque para el cliente es invisible, solo compra y nosotros nos ocupamos de todo lo demás. Desde el primer momento pueden empezar a facturar.

P. Uno de sus productos, Atlas, tiene gran predicamento en América Latina, ¿qué es?

R. Surgió como respuesta a algunas anomalías que vimos. Nos dimos cuenta que, algunas startups, como Platzi, que sale en nuestro vídeo promocional, usaban Stripe de manera irregular, sin que estuviera en su país. Básicamente, hackearon el sistema para poder operar. Hablamos con ellos para aprender de ello y entender sus necesidades. Así nació Atlas. Funciona en 25 países con bancos locales, sirve para abrir una empresa en Estados Unidos en pocos clics. Esto les da acceso a capital riesgo de aquí, pero sin salir de su país. Solucionamos temas complejos como los impuestos, el acceso a asesoría legal, cuenta en un banco pagos. Ya nos usan en Egipto, Chile, Colombia, México, Guatemala o Turquía son algunos de los países que lo usan.

P. No dejan de cambiar de oficinas cada poco tiempo, ¿por qué?

R. Crecemos mucho. Ya somos 550 empleados. Tenemos sede aquí y en Dublín, pero hemos doblado en solo un año. Esperamos seguir a este ritmo el año que viene. Es muy importante moverse bien en Internet. Venimos a aprender de nuestros clientes, saber sus problemas para resolverlos.

P. ¿Es necesario estar en Silicon Valley para hacer una empresa como Stripe?

R. Sí y no. Nosotros somos los primeros que estamos ayudando a que se creen en otros lugares y pensamos que estamos ante un movimiento de cambio global. Todo el mundo habla de Snapchat, están en Los Ángeles. Pero también es verdad que aquí te hacen creer que es posible, que un mapa de conexiones, de contactos y un ambiente que lo hacen único. Viajamos mucho, aprendemos, pero también sabemos que aquí se construye en grande.

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