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OPINIÓN

Crecer sin Gobierno

La economía española, lejos de verse afectada por la ausencia de Ejecutivo, ha mantenido un fuerte avance y más equilibrado

Reunión de los equipos de negociación del PP y Ciudadanos

La economía española, lejos de verse afectada por la ausencia de Gobierno, ha mantenido un fuerte crecimiento, y más equilibrado. En el primer semestre de 2016 se han creado los mismos empleos, eliminando el efecto estacional, que en el segundo semestre de 2015.

Por lo tanto, las trompetas del apocalipsis que sonaron durante la campaña electoral del 20D anunciaban que llegábamos a la muralla de Jericó. Lo mismo ha sucedido en las comunidades autónomas donde el PP anunció el apocalipsis si perdía las elecciones. Las regiones más dinámicas, donde más crece el empleo, están gobernadas por el PSOE en coalición, y en la mayoría de ellas con el apoyo de Podemos en el parlamento regional. Los casos más representativos son Valencia y Baleares, donde el empleo crece significativamente más que la media nacional. Y Andalucía es la comunidad que más empleo ha creado desde 2013.

Un periodo de inestabilidad política que se prolonga ya por nueve meses, el partido que gobierna acosado por la corrupción y el doble de déficit que el previsto en el presupuesto debería haber provocado inestabilidad social, una fuga de capitales, depreciación de la divisa, subida de tipos de interés y recesión o estancamiento económico.

España ya no es una economía sino una región de la eurozona. Su divisa no se fija por fundamentales internos sino por los del conjunto del área. Y la prima de riesgo que podría haber reflejado tensión está estable por las compras de deuda del BCE.

España ya no es una economía sino una región de la eurozona. Su divisa no se fija por fundamentales internos sino por los del conjunto del área

El consumo crece próximo al 3% anualizado y las pernoctaciones en hoteles de españoles al 6% anual. Las empresas han aumentado su gasto en inversión hasta cerca del 10% anualizado. Las horas trabajadas y el empleo aumentan 2,5% anualizado y los salarios crecen, aunque muy tímidamente. Con la productividad estancada y creando empleos de baja calidad será muy complicado que los españoles vean aumentar su salario y mejorar su nivel de vida. Y sin aumento de productividad y salarios el estado de bienestar está en peligro.

La sorpresa más positiva han sido las exportaciones. En bienes, el crecimiento está explicado principalmente por el automóvil, cuyas empresas se comprometieron con los sindicatos a no aplicar la reforma laboral de Rajoy. Y España es líder mundial en servicios. Y no sólo turísticos, también en ingeniería, consultoría, jurídicos etcétera.

Que la economía puede seguir creciendo sin gobierno confirma el desarrollo de nuestras instituciones durante la democracia y las ventajas de disponer de un estado autonómico con competencias diversificadas. Pero necesitamos un buen gobierno, principalmente para corregir la chapuza del presupuesto de 2016, que forzará a nuevos recortes de unos 10.000 millones hasta 2018. El agujero más preocupante es en la Seguridad Social, con 15.000 millones, y el próximo año se acaba la hucha de las pensiones.

Buena parte del crecimiento lo explica las compras del BCE y el petróleo barato. Necesitamos un plan para aumentar la productividad y poder crecer cuando el BCE deje de comprarnos deuda. Debe estar basado en: educación, innovación y financiación a empresas y proyectos innovadores y menos ladrillo.

Cada día tenemos un día menos para ponerlo en marcha.