Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La SEPI dice que RTVE atraviesa una etapa crítica y pide un plan estratégico

La sociedad considera que no ha sabido adaptarse al cambio de hábitos de los usuarios ni al nuevo entorno audiovisual

Sede de RTVE en torrespaña.
Sede de RTVE en torrespaña. EL PAÍS

La corporación RTVE está obsoleta. Así lo percibe su accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que es propietaria del 95,7% de las acciones. Dice que no ha sabido adaptarse al cambio de hábitos de los usuarios ni a un entorno audiovisual en transformación y, además, su estructura está desajustada tanto si se compara con otros operadores tradicionales como si se mide con nuevos actores del sector. Solicita que RTVE aborde “un plan estratégico o plan de futuro” para dar respuesta a los retos “internos y externos” a los que se enfrenta la televisión pública, cuya situación patrimonial es delicada.

En su informe de evaluación de la gestión de RTVE, que fue debatido en el seno del consejo de administración de la corporación en julio, la SEPI admite que el ejercicio 2015 ha sido “complejo” y resalta que el calendario político, marcado por las elecciones generales del 20 de diciembre “no ha sido el más favorable” para abordar los problemas de fondo de la televisión pública. Paralelamente, la irrupción de nuevos operadores vinculados a las compañías de telecomunicaciones (Movistar, Orange, Vodafone) y de plataformas digitales de contenidos han provocado “una convulsión” en el sector. El año pasado desembarcó Netflix y a finales de este lo hará la estadounidense HBO, responsable de series como Juego de tronos o The Wire.

En el nuevo ecosistema, “RTVE se enfrenta a múltiples retos”, derivados en gran medida de un entorno en el que los hábitos de los usuarios “se están modificando drásticamente, tanto en los gustos como en la forma de acceder a canales y contenidos”, advierte el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, consciente de que la configuración operativa del grupo estatal “no responde a las necesidades actuales de una empresa de comunicación”. Todos estos factores hacen que la posición competitiva de RTVE “se pueda considerar baja”, expone el informe. En parte, explica, “por su propio diseño heredado del antiguo ente público”, y en parte por “el difícil papel” que desempeña RTVE en un sector orientado hacia Internet.

Sin transformación digital

La cadena pública ha quedado descolgada de la transformación digital. Según datos de ComScore, la web de Mediaset alcanza una media mensual de 11 millones de usuarios únicos y la de Atresmedia registra 9,5 mientras que RTVE obtiene 6,9, pese a contar con un archivo audiovisual —“el mayor del mundo hispano en vídeo y audio”— con más de 600.000 programas disponibles.

La emisión tradicional tampoco va mucho mejor. Aspecto más sintomático de la crisis por la que atraviesa la televisión pública es el deterioro de la audiencia de su principal cadena (La 1), que el año pasado obtuvo una cuota de pantalla media del 9,8%, un nivel “que puede considerarse crítico”. La SEPI pone de relieve el proceso de desfragmentación iniciado con la televisión digital terrestre (TDT) y la consolidación de un “modelo de duopolio inédito en el contexto europeo”. En el entorno comunitario, los canales públicos (desde la BBC británica a la ZDF alemana) suelen tener una posición de liderazgo relevante, algo que en el caso español no se da. Las privadas dominan claramente el mercado. Mediaset (con siete canales y un 31% de cuota) y Atresmedia (seis canales y 26,8%) han dejado a la pública atrás. TVE y sus cinco emisoras nacionales captan el 16,7% de la audiencia. En el terreno económico, los dos grupos comerciales cerraron con importantes beneficios (166 millones Mediaset y 99 millones Atresmedia) mientras que la pública cerró con unas pérdidas netas de 37 millones.

El déficit podría haberse multiplicado casi por tres si Hacienda no hubiera aprobado la devolución del IVA, una decisión que supuso una inyección de liquidez de 78,7 millones. Pero “esta mejora no ha sido suficiente para equilibrar la cuenta de resultados e incrementar la cuota de audiencia”, apunta la SEPI, que cuestiona el modelo de financiación aprobado en 2009 por los socialistas. Coincide con la CNMC, que en otro informe la semana pasada también criticaba el sistema recursos.

Según critica la SEPI, este sistema, que suprimió la publicidad de TVE y a cambio impuso tasas a los operadores de telecomunicaciones y a la televisión privada, “continúa planteando serias dificultades debido a su inestabilidad y a su indefinición y falta de transparencia en cuanto a la determinación de los ingresos, lo que no permite adoptar decisiones operativas a largo plazo”.

En el plano patrimonial, RTVE tiene también un grave problema. La SEPI no oculta que la situación al cierre de 2015 “ha vuelto a ser delicada”. El patrimonio neto de la corporación es de 772 millones, lo que representa el 68,8% del capital social escriturado (1.122 millones). Con esta cifra, RTVE “se acerca peligrosamente a la situación de reducción de capital obligatoria” que marca la ley. A mediados de 2014 ya se aprobó una reducción de capital social de 387 millones. Al tiempo, la SEPI inyectó en RTVE 130 millones para compensar las pérdidas acumuladas en ejercicios anteriores.

La cuentas de 2017 buscan el equilibrio presupuestario

La televisión pública ha terminado los últimos cuatro años con pérdidas millonarias, hasta situarse en un déficit estructural de unos 100 millones anuales. Ello se debe en parte a los recortes en la subvención directa del Estado, que en 2011 ascendía a 544 millones y ahora se queda en 293 millones. El año pasado, RTVE cerró con un déficit neto de 37 millones frente a los 135 de 2014, los 113 del ejercicio anterior y los 112 de 2012.

Tras el consejo de administración donde se presentó el informe de la SEPI, en un comunicado RTVE defendió que para 2017 la corporación “presenta ya unas cuentas equilibradas”, con techo de gasto de 972 millones (el 0,1% menos). Según la propuesta enviada a Hacienda, la partida de ingresos ascenderá a 975,1 millones (-0,28%), de los que 920 son subvenciones. El Estado aportará por la compensación del servicio público 343 millones y 380 millones por la tasa radioeléctrica. El resto corresponde a la tasa de las telecos (0,9% de sus ingresos) y las televisiones privadas (3%). Además, se prevé ingresar 45 millones por ventas y patrocinios culturales y deportivos.

Más información