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Las empresas se preparan para un verano de récord turístico absoluto

La llegada masiva de turistas estimulará la contratación, el consumo y la inversión del sector

Unos turistas observan la exposición "Una mirada al turismo", en Torremolinos. Carlos Díaz EFE Atlas-Quality

Si hay algo que a los veraneantes les trae sin cuidado es la incertidumbre política en España. Los empresarios españoles se preparan para un verano turístico récord. No es el primero —las cifras de turistas internacionales llevan seis años de hito en hito— pero esta vez expertos y empresas esperan un verdadero salto. La inestabilidad en destinos como Túnez, Egipto o Turquía atrae a muchos hacia España. Eso, sumado a la bajada de los billetes de avión por el petróleo barato y la recuperación de los viajes por parte de los españoles, crea el caldo de cultivo para un lleno total que las empresas se preparan para aprovechar.

Las perspectivas de las playas llenas y los hoteles hasta la bandera han llevado ya a las empresas españolas a acelerar la inversión. Compañías como Mercadona o Vueling ya han iniciado sus procesos de selección para reforzar las plantillas. Las empresas de trabajo temporal auguran un incremento de hasta el 13% en la contratación temporal de verano. Y la venta de coches se disparó en mayo un 21%, impulsada por la actividad de las compañías de alquiler de vehículos. Las rent-a-car dispararon sus adquisiciones casi un 38% con respecto al año anterior, hasta las 34.098 unidades. Han renovado sus flotas, a la espera de la llegada de más viajeros este verano.

Buenas perspectivas

La perspectiva de récord no surge del puro optimismo. Con las cifras sobre la mesa, es una consecuencia lógica al año que vive el turismo en España. Entre enero y abril llegaron 18,1 millones de turistas extranjeros, un 13% más que en el mismo periodo de 2015. “La perspectiva es espectacular. Si no hay una catástrofe o un problema grave de seguridad, se batirá el récord del año pasado sin duda”, avanza Ricard Santomà, decano de la facultad de Turismo Sant-Ignaci, de la Universidad Ramón Llull. La bajada de los precios de las aerolíneas, que comienzan a trasladar a los billetes la caída del combustible, también potencia las nuevas rutas.

Las empresas de alquiler de coches han aumentado sus compras un 38%

Incluso en abril, que por el efecto del calendario podría haberse producido cierta caída (el año pasado ese mes se celebró parte de la Semana Santa y en 2016 ha caído toda en marzo) el crecimiento fue potente: del 11%. En buena medida, gracias a los ingleses, que elevaron sus visitas un 18%. Y eso que, ante el próximo referéndum para votar si Reino Unido sale de la UE, la libra se ha depreciado. Pero no ha sido un freno.

“Se repiten las situaciones trágicas del año pasado con países como Egipto o Turquía con muchos problemas. España va a recibir a muchos de los turistas que podrían haber viajado a esos países, que compiten con nosotros en sol y playa. El efecto ha provocado que haya ya determinadas zonas de Baleares donde ya es imposible encontrar buen alojamiento para este verano”, asegura Rafael Gallego, presidente de CEAV, la confederación de agencias de viaje. Cree que la recuperación definitiva de los viajes domésticos va a poner la guinda al 2016. “Esperamos que los viajes de los españoles crezcan entre el 13% y el 15%”, vaticina.

El año pasado España recibió en total 68 millones de turistas. Si se mantienen crecimientos mensuales medios de entre el 5% y el 10%, la barrera de los 70 millones se quedará corta en 2016. “Sin duda”, apunta Santomà. ¿Dónde está el techo? ¿Y el punto de saturación? “Eso es algo que España no ha sabido analizar bien. Lo enseñamos en el primer curso de Turismo: hay que saber cuál es la capacidad de carga. Pero la administración y el sector no se han sentado nunca a hablar de ello en serio ni siquiera en ciudades como Barcelona, que ya tienen millones de visitantes”, avisa este experto de la Ramón Llull. Tras el empacho turístico que se avecina este año, quizá el debate sea ya inaplazable.

 

Las tarifas de los hoteles, al nivel precrisis

El turismo ha sido la locomotora de la economía incluso en los años de crisis. Pero para que no frenara, y seguir colgando el cartel de completo, los hoteleros se vieron obligados a echar el freno a sus tarifas en los años más fuertes de la recesión. Los dos últimos ejercicios han recuperado terreno y en 2016, los récords turísticos llegarán en las zonas más populares con una lista de tarifas en los hoteles de tres y cuatro estrellas muy parecidas a las de 2008. La tarifa media diaria de los establecimientos de cinco estrellas de España fue en abril incluso superior a la de la época anterior a la crisis: 171 euros, frente a 164 euros ocho años.