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Los nuevos pensionistas cobran más que los recién contratados

La devaluación salarial y el elevado paro provocan que para pagar la pensión de un nuevo jubilado se necesiten a casi cuatro recién contratados

Un grupo de jubilados.
Un grupo de jubilados.

Los nuevos jubilados que comienzan a percibir una pensión cobran de media más que los trabajadores que acaban de firmar un contrato laboral. Es una de las consecuencias de las políticas de devaluación salarial de los últimos años y uno de las secuelas de la reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP en 2012.

Un trabajador que se acaba de jubilar cobra de media unos 1.342 euros al mes, según cifras oficiales de la Seguridad Social correspondientes a finales de 2015. Por el contrario, un empleado recién contratado ganará de media 1.270,5 euros al mes, según una proyección realizada a través de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Desde 2012, cuando los populares alcanzaron el poder, se produjo este vuelco entre el sueldo medio de los pensionistas y los nuevos contratados.

Un examen de las estadísticas muestra cómo el sueldo de los trabajadores que llevan menos de un año en su ocupación actual se redujo con fuerza entre 2012 y 2013, uno de los peores momentos de la Gran Recesión y cuando muchas empresas aprovecharon la reforma laboral para despedir a trabajadores con sueldos más elevados y sustituirlos por empleados a los que pagan menos.

Carlos Martín, director del gabinete de economía de CC OO, advierte de que, además, el salario medio de los nuevos contratados está sobreestimado porque no tiene en cuenta los segundos empleos y los trabajos temporales se computan como un mes.

Los nuevos pensionistas cobran más que los recién contratados

Pocos ingresos

Las pensiones medias de los nuevos jubilados no han dejado de crecer durante todo el periodo de examen, que abarca desde 2006 a 2015. Suben porque los que se incorporan al sistema han cotizado con bases más altas y se han hecho acreedores de prestaciones más elevadas. Además, las pensiones son uno de los pocos derechos del estado de bienestar que apenas se han tocado en la crisis.

La devaluación salarial y el alto nivel de paro han provocado que sean necesarios 3,73 nuevos contratados para sufragar la pensión de un nuevo jubilado. "Tienen que entrar más ingresos en el sistema", advierte Martín, que explica que el desequilibrio de la Seguridad Social se debe a que hay menos cotizantes y los que hay aportan menos porque cobran menos. Y luego está el envejecimiento de la población. Un problema que requiere otras reformas.

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