Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Monterrey, la mejor escuela de negocios de Latinoamérica

El EGADE mexicano encabeza por tercer año consecutivo el 'ranking' referencia de la región

En un mundo globalizado en el que las redes de contactos son las arterias que irrigan los departamentos de toda empresa, las escuelas de negocios latinoamericanas compiten por atraer a los ejecutivos del mañana. Dentro de esta ardua competencia, EGADE del Tecnológico de Monterrey y la Universidad Adolfo Ibáñez de Santiago de Chile destacan por encima del resto en el último ranking de AméricaEconomía, referencia clave en la región.

Exteriores de la sede de EGADE en Monterrey.
Exteriores de la sede de EGADE en Monterrey.

En América Latina existen más de 180 escuelas de este tipo que ofrecen 311 MBA (Maestría en administración de negocios por sus siglas en inglés) y que cuentan con más de 14.000 estudiantes por año. El listado de AméricaEconomía, clave para los candidatos a ingresar y para aquellos ejecutivos que buscan contratar especialistas en la región, evalúa el profesorado y su experiencia en el ámbito de los negocios (40%); la producción trianual de investigaciones o textos académicos (15%); los convenios internacionales firmados por las escuelas (20%) y las posiciones ejecutivas que alcanzan los egresados (25%).

De todas ellas, EGADE Business School, vecina del Parque Nacional de las Cumbres de Monterrey y a 230 kilómetros de la frontera con EE UU, es considerada como la mejor escuela de negocios de la región desde 2014. Fundada en 1964 al amparo del Instituto Tecnológico, cuenta con 52 profesores de MBA a tiempo completo y alrededor de 450 alumnos y otras dos sedes en Guadalajara y Ciudad de México. “Siendo competitivo en todos los aspectos, destaca su capacidad de internacionalización. Tienen una serie de convenios de doble grado, de pasantías, de intercambio de profesores… Es la que más actividad internacional tiene en América Latina, probablemente comparada con el ESADE o el IE españoles”, apunta Andrés Almeida, director del estudio. Eric Porras Musalem, director del programa MBA de EGADE, asegura que están enfocados a “personas que ya trabajan y quieren dar un salto de calidad. Por lo general son hombres y mujeres de negocios con seis o siete años de experiencia”. Lo que demanda la región, según Porras son “líderes de competencias transnacionales, que tengan visión global. Y, sobre todo en los últimos años, que tengan capacidad de innovación y emprendimiento. Que sean personas que generen puestos de trabajo”.

La Universidad Adolfo Ibáñez, desde cuyas ventanas se pueden contemplar los picos nevados de los Andes, tiene también sede en Miami y Perú. De su escuela de negocios, con unos 190 alumnos anuales, Almeida considera que “tiene una importante red de contactos de la que se benefician los egresados”. “En Chile hay muchas escuelas de negocios y tienen una competencia altísima. Fue el primer país de la región que abrió su economía y como consecuencia creó rápido programas de MBA”, explica Almeida la presencia de tres universidades chilenas en el Top 10. “Esto hace que la economía chilena sea muy competitiva e internacionalizada, a pesar de ser pequeña [258.000 millones de dólares de PIB en 2014]. De alguna manera funcionó como laboratorio para las empresas internacionales y hay un ambiente de negocios muy propicio. Los centros se benefician de ello”, añade.

La ansiada ‘triple corona’

Ambas universidades cuentan con la denominada Triple Crown (triple corona), lo que implica estar acreditadas por las tres asociaciones internacionales más relevantes: Association to Advance Collegiate Schools of Business (AACSB), Asociación de MBA (AMBA) y European Quality Improvement System (EQUIS). Mauricio Villena, vicedecano de la Escuela de Negocios de la Adolfo Ibáñez, considera que el listado de las mejores escuelas latinoamericanas “ha servido para que se vayan teniendo en cuenta variables académicas en la formación de ejecutivos. Era necesaria esta base de conocimiento científico”.

Las 10 punteras de la región

1. EGADE México 90,74 puntos

2. U. Adolfo Ibáñez (Santiago de Chile) 90,54

3. FGV-EAESP (São Paulo) 87,20

4. PUC-Chile 87,14

5. INCAE (Guatemala) 84,16

6. U. de Chile 83,38

7. UNIANDES (Bogotá) 83,12

8. IAE-Austral (Buenos Aires) 79,10

9. U. Torcuato di Tella (Buenos Aires) 77,19

10. IESA (Caracas) 74,30

La influencia del estudio es tal que las escuelas de negocios “orientan su análisis institucional para mejorar en los indicadores de nuestro ranking. No es que hagan su labor académica orientada a satisfacernos a nosotros, pero si pueden van inclinando la balanza a los factores que destacamos”, apunta Almeida. Tanto Villena como Porras respaldan la afirmación, ya que, aunque los contenidos no están condicionados, la contratación de “capital humano extranjero” y las “alianzas con otras escuelas regionales e internacionales” se han visto impulsadas por el estudio.

“Siempre buscamos formar un profesional flexible al que enseñas a aprender. Intentamos generar el ambiente para que sepa adaptarse a los cambios que vivimos a nivel global”, asegura Villena. “También es clave transmitir una visión de negocio sostenible y que comparta valores con la sociedad”, añade sobre el perfil de sus egresados.

Sorprende que un listado paralelo de las mejores escuelas de negocios no latinoamericanas, las puntuaciones de gigantes como Harvard, Yale o el IESE Business School navarro estén por debajo de aquellas que lideran la región. La explicación de Almeida es clara: “Las escuelas extranjeras no van a cambiar su orientación estratégica para adaptarse a nuestro ranking”. Aun así, todas ellas buscan atraer a hombres y mujeres de negocios latinoamericanos, sabedores de la relevancia de la región en los últimos años. Claro ejemplo es el IE Business School español que cuenta con varias oficinas en la región. “Un 25-30% de nuestro alumnado viene de allí. El objetivo de nuestras oficinas es el reclutamiento de los mejores talentos y mantener la relación con las empresas de la región y nuestros exalumnos”, apunta Martin Boehm, decano de programas del IE.

El futuro de los negocios en América Latina pasa por estas instituciones, desde Monterrey a São Paulo, sin olvidar Lima o Santiago de Chile. Y para los futuros empresarios cualquier referencia ayuda antes de invertir una media de 16.000 dólares anuales para tratar de despegar hacia el futuro.