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La debilidad complica el pago de la deuda en las economías avanzadas

El FMI pide que los países europeos apuren todo el margen posible para impulsar la inversión pública

FMI
Operarios en el exterior de la sede del FMI en Washington, la semana pasada. AFP

La debilidad del crecimiento económico complicará el pago de la deuda pública de las economías avanzadas, para las que el peso del dinero se sitúa en el entorno del 100% del PIB. El informe fiscal que presentó este miércoles el Fondo Monetario Internacional alerta de que la atonía también pasará factura en la sostenibilidad de la deuda: costará más bajar el ratio, ya que este se establece con relación al PIB y, para las economías emergentes, el empeoramiento de las condiciones financieras pueden aumentar mucho los intereses que pagan.

El Fondo ha redoblado su llamamiento a unas políticas más expansivas, aunque al mismo tiempo alerta de que no todos los países tiene el mismo margen de maniobra y aquellos con desequilibrios presupuestarios que corregir (como es el caso de España) no pueden dejar de hacer esos deberes. Si un Gobierno concede incentivos fiscales o impulsa la inversión pública, estará estimulando crecimiento económico, pero si los ingresos tributarios no acompañan, su déficit público (la diferencia entre los que ingresa y lo que gasta) crecerá.

Así, el organismo con sede en Washington envía un doble mensaje. A los socios de la zona euro, por ejemplo, les pide que apuren el máximo el margen que les ofrece el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (la norma madre que los países miembros deben cumplir en materia de presupuestos) con el fin de incrementar la inversión pública. A Japón y Estados Unidos les plante que los planes de ajuste de medio plazo les deja un margen para actuar en el corto plazo, es decir, que apuesten por lo estímulos ahora aunque tengan un plan de consolidación fiscal a medio plazo. Y en los países en los que la corrección del déficit no se puede posponer, “su ritmo y composición debería calibrarse para minimizar el lastre en el crecimiento a corto plazo”, señala el informe.

Hace ya dos años que el FMI defendió un proceso de ajuste más lento para España, con el fin de favorecer su crecimiento evitar que los recortes retroalimentaran la espiral de crisis. Bruselas concedió ese tiempo extra, que ahora tendrá que ser ampliado de nuevo, pese a que la economía creció un 3,2% el año pasado.

Algunas simulaciones del Fondo reflejan que en las economías avanzadas con ratio de deuda elevados, la parte del pasivo generado desde 2008 podría liquidarse con un punto porcentual de crecimiento real adicional durante la próxima década. En las economías emergentes, el incremento de PIB adicional necesario para devolver el ratio de la deuda a los niveles precrisis se sitúa entre el 1 y los 2 puntos porcentuales.

“Si ocurre una fuerte caída del crecimiento mundial, será necesario responder con políticas multilaterales ágiles y enérgicas tanto desde la demanda como desde la oferta en las economías más grandes a fin de ayudar a cortar la espiral descendente de estancamiento económico, baja inflación y aumento de los coeficientes de deuda pública”, subraya el informe publicado este miércoles.

Los países exportadores de petróleo van a tener que adaptar sus gastos al menor nivel de recursos de que disponen, aunque el FMI destaca que el ajuste sería menos doloroso y los países potencian la diversificación de sus ingresos y “se recorta gasto innecesario y mal focalizado; entre otras cosas, reformando los subsidios a los combustibles”.

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