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ANÁLISIS

La creación de empleo se mantiene firme

En marzo la afiliación a la Seguridad Social aumentó en 138.000 personas hasta los

17,3 millones

La estadística de afiliaciones a la Seguridad Social es una de las más relevantes de cara a seguir la coyuntura de la economía española, tanto por su calidad como por la rapidez en la disponibilidad de los datos. Esta semana hemos conocido los datos de marzo.

En febrero se inicia cada año el periodo más favorable desde el punto de vista estacional para la creación de empleo, que suele durar hasta agosto. Es como si la primavera fuera un mes adelantada en el mercado laboral respecto al calendario natural. Por eso el dato de marzo siempre es bueno. Este año se ha producido un aumento de las afiliaciones de 138.000, hasta 17,3 millones. Es un aumento menor que el del mismo mes del pasado año, pero ello se explica por el diferente comportamiento de los afiliados en el sector agrario, cuyas variaciones mensuales son muy volátiles, y porque en los primeros meses de 2015 se produjo un notable aumento de empleo en la construcción y en el sector público al calor de las próximas elecciones autonómicas y locales de mayo, algo que no se ha producido este año. Si excluimos estos dos sectores, la afiliación en el sector privado no agrario ha aumentado prácticamente igual que en marzo de 2015.

La causa fundamental del buen dato de marzo fue el fuerte aumento del empleo en la hostelería (bastante mayor que el de un año antes), que en parte obedece al adelanto de la Semana Santa a la última semana de este mes, pero, sobre todo, a la buena marcha del turismo, tanto interno como externo. La media de los tres últimos meses hasta febrero sobre los tres precedentes da tasas de crecimiento anualizadas del 12% para la entrada de turistas y del 9,5% para las pernoctaciones en hoteles.

Para conocer la tendencia reciente de las afiliaciones, al igual que la de otros indicadores, es necesario utilizar los datos desestacionalizados y corregidos de factores atípicos (como el efecto Semana Santa) y compararlos no con los mismos meses del año anterior, sino con los meses precedentes (gráfico superior izquierdo). En estos términos, las afiliaciones aumentaron en 34.000, que es una cifra bastante positiva aunque algo inferior a la media de los meses precedentes. Para el conjunto del primer trimestre y en tasa de variación anualizada sobre el trimestre anterior, el aumento fue del 2,7%, frente al 2,9% del cuarto trimestre del pasado año. Se observa, por tanto, una moderación en el ritmo de aumento, pero apenas significativa. Es más, para el sector privado no agrario, la tasa de este primer trimestre del año es del 3,6% frente al 3,4% del último de 2015. Por sectores (gráfico superior derecho), se observan desaceleraciones significativas en la construcción y en los servicios de no mercado (tras las diversas elecciones y el desbordamiento del déficit público en 2015 vuelve la austeridad) y de forma algo más contenida en el sector industrial, mientras que continúa acelerándose suavemente el ritmo de avance en los servicios de mercado.

Por lo que respecta a la otra estadística del mercado laboral conocida esta semana, el paro registrado, el número de parados descendió en 58.200, prácticamente igual que un año antes. En el conjunto del primer trimestre, el ritmo de descenso, en términos de tasa trimestral anualizada, se situó en el 8,8%, frente al 7,8% del cuarto trimestre del pasado año (gráfico inferior derecho). Por su parte, el número de beneficiarios de prestaciones de desempleo sigue reduciéndose, pero ya no lo hace a mayor ritmo que el de parados, por lo que la tasa de cobertura parece estabilizarse en torno a la baja cifra del 55% (gráfico inferior derecho).

En resumen, el clima de incertidumbre y el deterioro de las perspectivas que reflejan los indicadores de confianza no están perjudicando de momento al ritmo de creación de empleo. Ello obedece fundamentalmente a la buena marcha del turismo y otros servicios intensivos en mano de obra.

Ángel Laborda es director de coyuntura de Funcas.

Producción industrial

La producción industrial, que ya se redujo ligeramente en enero respecto al mes anterior, volvió a caer de febrero un 0,2%. Como viene sucediendo desde agosto, esta caída se concentró básicamente en el componente de energía, ya que el descenso de la producción manufacturera se limitó a un 0,1%. Tomando trimestres móviles para el sector manufacturero, el último registra un aumento del 2,3% en tasa trimestral anualizada, frente al 4,6% del trimestre anterior, lo que pone de manifiesto una notable desaceleración. Ello explica la moderación que también se observa en el aumento de los afiliados a la Seguridad Social. La debilidad de las exportaciones estaría detrás de esta desaceleración de la producción, a lo que se une la moderación del crecimiento de la inversión en equipo, ya que es la producción de este tipo de bienes la que más se resiente.