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La digitalización, el gran reto de Álvarez-Pallete en Telefónica

Los servicios personalizados e Internet representan el futuro del grupo, pese a la competencia de los gigantes internacionales

José María Álvarez-Pallete, nuevo presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, nuevo presidente de Telefónica.

Convertirse en una Online Telco, una empresa plenamente digitalizada y volcada en ofrecer todo tipo de servicios personalizados a sus clientes. Este es el gran desafío que el expresidente César Alierta ha dejado en las manos de su sucesor, José María Álvarez-Pallete. Para alcanzar este objetivo, el grupo español deberá cumplir con la difícil tarea de adecuarse a un sector en continua evolución y confrontarse con los gigantes internacionales, desde Google hasta Amazon.

Alierta lo dejó claro en un encuentro con más de mil directivos de la firma el pasado mes de noviembre, cuyo título, Elegimos Todo, marcaba la base de las nuevas apuestas empresariales. “La vida digital es la vida, y la tecnología es parte esencial de ser humano. Queremos crear, proteger e impulsar las conexiones de la vida para que las personas elijan un mundo de posibilidades infinitas”, declaró entonces Alierta.

En abril de 2013 la firma inauguró en Alcalá de Henares el Alcalá Data Center, su centro de datos de mayor envergadura, con una superficie de 65.700 metros cuadrados, una capacidad equivalente a 35 millones de portátiles de última generación y una inversión de 300 millones de euros. Este centro, donde Telefónica concentra los datos de sus clientes europeos, simboliza uno de los puntos clave de su estrategia, que consiste en “conocer el cliente y su contexto, para poder adaptar y personalizar los servicios”.

Pero hay más. Según la consultora especializada Gartner, en 2020 habrá 20.000 millones de objetos conectados a Internet. Con este segmento de mercado en la cabeza, Alierta explicó que el núcleo duro del negocio de Telefónica es garantizar una “conectividad excelente”, para que eso sea posible, empezando por el desarrollo de la red móvil de alta velocidad 5G. La apuesta por los contenidos de calidad, sobre todo televisivos, es el complemento de esa conectividad.

El mercado considera el grupo español bastante sólido desde un punto de vista empresarial como para alcanzar esos objetivos. Este miércoles, sus títulos subieron un 2,18% en la Bolsa de Madrid, el triple que el conjunto del Ibex 35. Según la agencia de calificación de riesgo crediticio Moody's, además, la venta del negocio inglés de la operadora O2 y otras operaciones financieras implicarán una reducción de la deuda de la firma de 15.000 millones de euros en 2017. Además, el crecimiento del PIB y del consumo privado español, insisten los analistas, beneficiará a sus negocios.

Sin embargo, Ignacio de Pinedo, consejero delegado del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI), destaca que “Telefónica, es menos ágil que sus grandes competidores como Google o Facebook porque no nació en el mundo digital. Su complejo modelo organizativo fue la base de su éxito en el siglo XX, pero puede convertirse en un lastre en el siglo XXI”. De Pinedo hace hincapié en que “la digitalización no es un objetivo, sino una estrategia para convertirse en una empresa capaz de ofrecer a sus clientes cualquier tipo de servicio”.