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Abengoa pide más tiempo al juez tras un pacto con el 75% de los acreedores

La mayoría de los propietarios de su deuda aceptan darle una prórroga. Hoy vencía el preconcurso de acreedores

Planta solar de Abengoa en Sanlúcar la Mayor (Sevilla). FOTO: PACO PUENTES / VÍDEO: ATLAS

Abengoa ha salvado el primer escollo para librarse de la quiebra. La empresa de energía y medioambiente presentó este lunes al juzgado el contrato de espera o standstill con el apoyo del 75% de sus acreedores, que le otorga un plazo adicional de siete meses para negociar el pacto definitivo de rescate que le salve de la que hubiera sido la mayor suspensión de pagos de la historia empresarial española. La firma sevillana estima que no tendrá que agotar ese plazo y que a finales de abril podrá presentar un acuerdo definitivo con sus acreedores.

Este lunes de Pascua vencía el plazo que tenía Abengoa para presentar ante el juzgado número 2 de Sevilla un documento por el que al menos el 60% de sus acreedores aceptaban darle una prórroga para negociar un acuerdo definitivo sobre la deuda. Al final, la empresa ha logrado el respaldo del 75% de esos acreedores, evitando la declaración de concurso de acreedores, la antigua suspensión de pagos.

Aunque el llamado contrato de espera o standbill no evita automáticamente el concurso, supone un paso muy significativo en el desarrollo de la crisis importante es un paso muy significativo para evitarlo, ya que se espera que mucho antes de los siete meses adicionales que tiene la empresa para negociar, alcance un acuerdo definitivo para la reestructuración de la deuda, y el plan de rescate definitivo. La empresa incluso, en el comunicado remitido a la a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), subraya que el porcentaje de adhesiones se puede incrementar en el plazo que se tome el juez para la homologación del contrato.

Una vez que Abengoa cuente con el visto bueno del juez, iniciará la negociación propiamente dicha para sellar el acuerdo definitivo con los acreedores. En fuentes de la empresa se estima que ese proceso apenas llevará un mes y puede estar listo para finales de abril o principios de mayor. En fuentes de algunos acreedores, no se es tan optimista y se cree que la negociación se demorará entre cuatro y seis meses. Una vez que logre el 75% de los apoyos como marca ley, y el rescate sea aprobado por la junta de accionistas, Abengoa podrá pedir al juez que levante la situación preconcursal en la que se encuentra desde hace cuatro meses.

Los hitos de la crisis de la ingeniería

14 noviembre de 2014. Las acciones de la compañía se desploman más de un 30% ante las dudas sobre el nivel real de endeudamiento, tras informes como el de la agencia Fitch. Es la primera señal de la mala situación de la empresa.

19 de mayo de 2015. El consejo nombra nuevo consejero delegado a Santiago Seage Medela en sustitución de Manuel Sánchez Ortega. El plan de venta de activos puesto en marcha no ha resultado suficiente.

3 de agosto de 2015. La firma anuncia una ampliación de capital de 650 millones para reducir su deuda y complementar su plan de ventas de activos. Las acción de desploma un 30%.

24 de septiembre de 2015. Felipe Benjumea deja su puesto de presidente ejecutivo como parte de un paquete de medidas para sacar adelante la ampliación de capital. La compañía acuerda dejar de pagar dividendo, limitar las inversiones y vender activos por 1.200 millones para reducir deuda. José Domínguez Abascal, nuevo presidente.

8 de noviembre de 2015. Gestamp anuncia que invertirá 350 millones de euros en la empresa. Las acciones suben un 25%

13 de noviembre de 2015. Abengoa anuncia pérdidas 194 millones de euros en los nueve primeros meses del año. En paralelo, Deloitte, auditora de las cuentas de la compañía, ha presentado un informe en el que duda de la viabilidad de la empresa.

24 de noviembre de 2015. Gestamp renuncia a entrar en el capital de la compañía por las dudas sobre su refinanciación de su deuda reconocida de 8.903 millones de euros. La CNMV suspende la cotización.

25 de noviembre. Las acciones se desploman un 53,8% tras ser levantada la suspensión. El valor es expulsado del Ibex 35.

26 de noviembre. La firma presenta preconcurso oficial de acreedores en un juzgado de Sevilla, la mayor de la historia empresarial española superando a la de Martinsa Fadesa.

25 de diciembre de 2015. Firma un crédito de urgencia con la banca acreedora por 106 millones de euro que le permitirá mantener su actividad a corto.

20 de enero de 2016. La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela embarga casi todos los bienes de Felipe Benjumea y Manuel Sánchez Ortega a los que se investiga por presuntos por delitos de administración indebida.

2 de marzo de 2016. El grupo anuncia pérdidas de 1.213 millones de euros en 2015, debido a los saneamientos y deterioros derivados de su actual situación preconcursal.

17 de marzo de 2016. La empresa solicitada a sus acreedores financieros que se adhieran a un contrato de espera (o standstill) de siete meses para el cobro de sus deudas.

28 de marzo de 2016. Abengoa presenta al juez el standstill con el 75% de apoyo de sus acreedores, el día en que vence el plazo de su preconcurso

Reestructuración

Para salvar la suspensión, el acuerdo de rescate prevé una inyección de capital nuevo de entre 1.500 y 1.800 millones de euros en los próximos cinco años, que será aportado fundamentalmente por fondos (Attestor, Blackrock, Centerbridge, Delta, D.E. Shaw, Elliott, Eton Park, Houlihan Loke, Invesco y Värde, entre otros), que recibirán a cambio el 55% del capital de la nueva Abengoa.

Los actuales acreedores de la compañía, entre los que se encuentran el grupo de bancos conocido como G-6 (Santander, Bankia, CaixaBank, Popular, HSBC y Crédit Agricole) y los bonistas, tendrán un 30% en la nueva sociedad, después de sufrir una quita del 70%. Los actuales accionistas (la familia Benjumea y 50.000 minoritarios) tendrán otro 5%. Las entidades que aporten avales podrán hacerse con otro 5% del capital adicional.

La empresa ha indicado que trabaja “intensamente” para cumplir con los objetivos establecidos en el redimensionamiento de la compañía, así como para dotarla de la seguridad financiera necesaria y la gestión que permitan el desarrollo de su potencial operativo y financiero, su crecimiento y la generación de beneficios.

La reestructuración de la compañía —que ha apurado los cuatro meses que prevé la ley para lograr un acuerdo con sus acreedores que evite el concurso de acreedores— dibuja una empresa más pequeña, centrada en la ingeniería y construcción, que se desprenderá de una serie de activos no estratégicos, entre ellos la división de biocarburantes de primera generación.

En el marco de este proceso, el pasado martes Abengoa y un grupo de fondos llegaron a un acuerdo para la concesión de una línea de liquidez de 137 millones de euros para satisfacer sus pagos urgentes con empleados y proveedores, con vencimiento en septiembre y un interés inicial anual del euribor más el 14,5%.

Abengoa ha presentado como garantía acciones de su participada Atlantica Yield, la filial más rentable, en la que es el principal accionista. En esta ocasión, ha otorgado una prenda sobre el 14,3% del yield cotizado en Nueva York.

En paralelo, Abengoa también presentará, como parte del proceso de reestructuración de la compañía, las solicitudes de Chapter 11, para aquellas sociedades que están presentes en Estados Unidos, y Chapter 15 para todas las sociedades, con el objetivo de hacer extensiva la protección y homologación del acuerdo en este país. El acuerdo está siendo negociado por Cortés Abogados en su parte jurídica y por Álvarez & Mars en el plan de viabilidad.

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