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La entidad andorrana BPA ayudó a los Pujol a eludir impuestos

Jordi Pujol Ferrusola, en la Audiencia nacional, aseguró que el consejero delegado le propuso crear una estructura opaca en Panamá

Una mujer pasa frente a una oficina del BPA en Andorra REUTERS

El nombre de Joan Pau Miquel, consejero delegado de BPA desde 1994, apareció en la declaración que prestó ante la Audiencia Nacional Jordi Pujol Ferrusola, el hijo mayor del expresidente catalán. Según el primogénito, en diciembre de 2012 —cuando la Policía ya había comenzado a indagar sus negocios con empresarios— la entidad le propuso crear una estructura opaca en Panamá. El objetivo era, dijo Pujol, eludir el pago de un impuesto andorrano de nuevo cuño (el delito de fraude fiscal no existe en ese país). Joan Pau Miquel fue la persona, agregó, que gestionó el asunto para él y para su familia, incluida su madre, Marta Ferrusola.

"Desde el punto de vista económico, quien me hizo la propuesta fue el director del BPA, Joan Miquel", declaró Jordi Pujol hijo el pasado febrero. En el interrogatorio, le fue exhibido un correo que intercambió con el consejero delegado. Miquel subraya en ese documento que una de las cuentas asociadas a esa estructura panameña (llamada Kopeland Foundation) pertenece a la esposa del expresident, Marta Ferrusola. Según fuentes cercanas a los Pujol, Miquel también fue la persona que tramitó, por parte del banco, la regularización de los fondos ocultos en Andorra a una cuenta de Banco Madrid. Los Pujol dieron el paso el 14 de julio de 2014, tras la aparición de noticias que revelaron movimientos de dinero desde las cuentas andorranas de la familia. Unos días más tarde, el 25 de julio, el expresidente catalán admitió, en un insólito comunicado, que su mujer y sus hijos habían mantenido una fortuna oculta al fisco durante más de tres décadas.

Querella por 15 millones

Miquel también se benefició, presuntamente, de otras estructuras en Panamá. La Batllia (juzgados de instrucción) de Andorra ha admitido a trámite una querella de la Seguridad Social de ese país contra el directivo por haber percibido cerca de 15 millones de euros no declarados por servicios a la entidad. BPA, según la querella, realizó pagos "complementarios" y opacos a Miquel a través de un contrato de asesoramiento con la sociedad panameña Landstreet (propiedad de Miquel) que no tiene ninguna base.

En marzo de 2015, antes de entrar en prisión, Miquel ya fue interrogado acerca de sus retribuciones. El hombre de confianza de los hermanos Cierco explicó que, en el año 2006, BPA "creó un fondo de inversión" asesorado por una sociedad de Panamá. Y que los rendimientos de ese fondo se repartían entre los gestores y los directivos del banco "como prima anual". La juez le preguntó por un ingreso de 1,5 millones y Miquel reiteró que eran las "primas" del fondo. Ése y todos los otros ingresos en su cuenta, alegó, "provienen de mi salario y de primas de BPA".

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