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Un tercio de la Reserva Federal, a favor de subir tipos cuanto antes

Esos miembros del banco central estadounidense creen que se dan las condiciones para una subida en la próxima cita de abril.

Sede de la Reserva Federal de Estados Unidos en Washington REUTERS

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal (Fed), camina sobre una línea cada vez más fina. Un tercio de los miembros del banco central estadounidense ha dicho ya públicamente que se dan las condiciones para que la Fed proceda a subir los tipos de interés pronto, incluso en la próxima cita de abril. El mensaje cuestiona la prudencia de la que habló la presidenta Yellen tras mantener en la cita mensual de marzo el precio del dinero entre el 0,25% y el 0,5%, y que hacía esperar que la nueva revisión no llegara al menos hasta junio.

El choque en el seno de la Reserva Federal se está reflejando en el mercado de divisas, porque su evolución trastoca la idea de que la próxima subida seá en junio. El euro, que superó los 1,13 dólares tras el encuentro del pasado 16 de marzo, empezó a perder terreno el lunes cuando Dennis Lockhart, presidente de la Fed de Atlanta, afirmó que la solidez de la economía justifica un nuevo incremento de un cuarto de punto en un mes. “Hay evidencias suficientes en los datos económicos para dar el paso”, afirmó en un discurso. Se colocó así en el bando que lidera Esther George. La presidenta de la Fed de Kansas City fue la única disidente que se pronunció en la pasada reunión.

Aunque ambos forman parte del grupo de halcones del comité [así se conoce a los miembros más proclives a las políticas monetarias más restrictivas, frente a las palomas, defensores de medidas más expansivas], en Wall Street se habla de una pequeña revuelta interna, porque no están solos en su causa por el alza.

Patrick Harker, que se estrena prácticamente como presidente de la Fed de Filadelfia, fue rotundo y con sus palabras contribuyó a alimentar la confusión sobre la estrategia que va a seguir la Fed. “Los argumentos [para el alza] son sólidos”, reiteró. Dijo que lo ideal es que se revisen al alza los tipos al menos tres veces este año si la economía evoluciona bien.

La inflación y el crudo, claves

El grupo de disidentes de la Reserva Federal coincide en que la baja tasa de inflación está provocando que el mercado cuestione las subidas de tipos. Esa percepción, advierte Jeffrey Lacker, de la Fed de Richmond, cambiará, porque los precios empezarán a subir pronto. La estabilización del precio de petróleo, dice, contribuirá a que la inflación repunte.
Charles Evans, considerado tradicionalmente como uno de los miembros favorables a la laxitud, cree que el banco central puede permitirse que se rebase el nivel del 2%. El presidente de la Fed de Chicago estaría en el grupo que puede hacer decantar la balanza hacia uno y otro lado. Apuesta por dos incrementos este año.

La presidenta de la Reserva Federal insiste en que el intercambio de opiniones enriquece la búsqueda del consenso. Yellen también admite que la reunión de abril cuenta como posible cita de subidas. Pero, aunque dejó esa ventana abierta, también dijo que en la situación actual prima la cautela. En este momento, pese a las opiniones disidentes, lo cierto es que cuenta con los votos para dejar las cosas como están.

El problema para Janet Yellen es cómo el resto de miembros jugará sus cartas. Es el caso de Loretta Mester, de la Fed de Cleveland. O de centristas como John Williams, de San Francisco, que apoya una subida en abril y otra en junio. En su opinión, debería irse más rápido en la normalización monetaria, aunque admite que los factores internacionales trastocaron los planes. El grupo de disidentes lo completa James Bullard, que lleva tiempo alertando del riesgo de que EE UU quede atrapada en una situación a la de Japón. “Hay que avanzar hacia algo más normal”, insiste el presidente de la Fed de St. Louis.