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CaixaBank da por zanjada sin éxito la negociación con Dos Santos por BPI

La entidad no logra que la angoleña acepte su plan para controlar el banco portugués

Logo del banco BPI en Lisboa.

"CaixaBank informa de que no se han conseguido reunir las condiciones necesarias para alcanzar un acuerdo con Santoro Finance". Con este escueto comunicado, la entidad catalana anunció que da por terminadas sus negociaciones con Isabel Dos Santos. Lo que parecía un acuerdo inminente, dejó de serlo.

Aunque el acuerdo se dio por inminente hace 15 días, con la participación incluso del primer ministro portugués António Costa —que se reunió con Isabel Dos Santos—, fuentes españolas de la negociación nunca estuvieron seguros del todo. Se mostraban extremadamente prudentes, buenos conocedores de la estrategia de negociación de la parte angoleña. A falta de reacciones al anuncio oficial, todo hace pensar que la dirección de CaixaBank ha dicho basta, después de que los representantes del otro lado hubieran estirado demasiado de la cuerda.

El banco español estaba buscando un pacto con la empresaria angoleña desde hace semanas. El objetivo de CaixaBank era lograr que BPI evitara cargar con enormes coberturas de riesgos por las inversiones angoleñas que le exige el BCE. Y al tiempo, encontrar una vía libre para lanzar su opa sobre el banco portugués BPI.

Posiciones cruzadas

Isabel Dos Santos, a través de Santoro Finance, controla el 18,5% de BPI. CaixaBank tiene el 44%. Pero en la entidad lusa existe una limitación de votos, por el que el banco español tiene acotados sus derechos de voto al 20%. Como las decisiones estratégicas deben tomarse con los dos tercios de la representación, en la práctica, ni CaixaBank podía imponer su línea (una opa sobre todo el capital del banco) ni Dos Santos la suya (fusionar BPI con el banco portugués BCP).

Ninguna de las dos partes ha querido explicar estas semanas los detalles de su negociación. Sin embargo, fuentes del sector señalaron que el trato sobre la mesa implicaba un intercambio de acciones. Caixabank se quedaría el 18% de BPI que está en manos de Dos Santos. Esta, a su vez, se haría con el control total del banco Banco de Fomento de Angola (BFA), del que el portugués BPI controla la mitad de las acciones.

Problemas de solvencia

La ruptura de las negociaciones entre ambas partes pone en riesgo la solvencia del banco. A partir del 10 de abril, el BCE obliga a que las entidades bajo sus normas cubran al 100% su exposición en bancos que no se rigen por su reglamento, como es el caso del Banco de Fomento de Angola (BFA), donde tiene el 50,9%.

El martes las autoridades bursátiles portuguesas suspendieron la cotización de BPI a la espera de un comunicado de las partes. El acuerdo parecía cerca. El valor del BPI subía un 2,8% hasta alcanzar los 1,325 euros, aún por debajo del precio señalado por CaixaBank en la oferta de hace un año (1,329). Pero la opa ni siquiera fue presentada oficialmente, porque CaixaBank exigía que antes el Consejo aprobara el fin de la limitación de los derechos de voto.

Ahora que el acuerdo entre los accionistas ha fracasado, el BPI deberá decidir cómo afronta la cobertura de los riesgos de Angola. "CaixaBank espera seguir colaborando y apoyando a BPI para encontrar una solución a la situación de exceso de concentración de riesgos derivada de su participación de control en BFA", dijo este jueves CaixaBank.