¿El fin de las cabinas telefónicas? La CNMC pide que desaparezcan

Un informe de Competencia aconseja que se eliminen del servicio universal por su bajo uso y ante la generalización del móvil

Un joven utiliza una cabina de teléfono en Madrid.

Las cabinas telefónicas fueron hasta poco el único medio de muchos ciudadanos para comunicarse, sobre todo cuando salían de su casa o de su oficina o se iban de vacaciones. Pero la generalización de la telefonía móvil y el alto coste de su mantenimiento han hecho que este icono del mobiliario urbano se haya convertido en una reliquia inservible. Consciente de esta situación. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha remitido un informe al Ministerio de Industria Industria, Energía y Turismo en el que le aconseja que revise la conveniencia de mantener la cabinas dentro de las obligaciones del servicio universal de las telecomunicaciones, lo que, en la práctica, supone a pedir su retirada.

En España quedan 25.820 cabinas telefónicas de las 100.000 que había en el año 2000, según las últimas cifras correspondientes a 2015. En los últimos tres años la caída interanual ha sido del 40%. Son todas deficitarias por su bajo uso, y el alto grado de vandalismo que hace muy costoso su mantenimiento.

El actual servicio universal garantiza que tiene que haber al menos un teléfono público de pago y uno más por cada 3.000 habitantes, en cada localidad de 1.000 o más habitantes y una cabina en cada uno de los municipios de menos de 1.000 habitantes en los que esté justificado en base a los criterios de oferta mínima.

Como ninguna compañía quiere hacerse cargo de esa obligación al no ser rentable el servicio, tanto por el mantenimiento como pro el vandalismo, el Ministerio de Industria designó a Telefónica (a través de su filial TTP Cabitel) como el operador encargado de la prestación de teléfonos públicos desde 2012 a 2016. No obstante, el coste de ese servicio se reparte entre los tres principales operadores (Telefónica, Vodafone y Orange). Si en 2012 el coste neto de las cabinas se situaba en 400.000 euros, en 2013 éste ya superaba los 1,2 millones de euros. 

Industria debe revisar antes de final de año las condiciones y los operadores que deben hacerse cargo del servicio universal de telecomunicaciones. Y todo apunta a que finalmente relajara la norma de instalación de cabinas salvo en casos excepcionales (municipios muy pequeños o de difícil acceso), de forma que los teléfonos públicos ya no se incluirán dentro de las obligaciones del servicio universal.

El 88% nunca las usa

La CNMC argumenta en su informe que en España, el número de cabinas se ha reducido notablemente y la demanda de este servicio es cada vez menor. El 88% de los consultados responden que nunca han utilizado las cabinas (Eurobarómetro 2014), lo que sitúa a España al nivel de la media europea. Y recuerda que Francia decidió recientemente excluir las cabinas del servicio universal, lo que permitirá a Orange empezar a desinstalarlas. Muchos países como Estonia, Repúblicas Checa o Finlandia hace mucho que las retiraron. 

Competencia también aclara que un 81% de los ciudadanos que respondieron a la consulta pública de la Comisión Europea sobre la reforma de la normativa de telecos están en desacuerdo o muy en desacuerdo con mantener las cabinas dentro del servicio universal.

La guía telefónica, también herida de muerte

El mismo camino pueden llevar las guías telefónicas, también incluidas ahora en el servicio universal . Según el mismo, todos los abonados al servicio telefónico fijo o móvil tienen derecho a figurar en la guía de números de abonados y a recibir un ejemplar del tomo de la misma correspondiente a su zona geográfica. El derecho a figurar en la guía se ejerce a través del operador que presta el servicio telefónico (también el derecho a no figurar), mientras que el derecho a recibir la guía lo garantiza Telefónica de España en su condición de operador designado a tal efecto en el marco del servicio universal. Desde 2014, las guías de abonado en papel sólo se envían bajo petición, aunque están disponibles en la web..

La CNMC en su informe indica que el 52% de los españoles no ha usado nunca guías de abonado en papel y nadie afirma usarla más de una vez al mes (Eurobarómetro 2010). Por su parte, un 52% de los españoles no ha usado nunca guías de abonado en papel y nadie afirma usarla más de una vez al mes (Eurobarómetro 2010). por eso,como en el caso de las cabinas aconseja que sean retiradas de las obligaciones del servicio universal.

No obstante, la CNMC considera necesario mantener la conectividad de banda ancha a 1 megabit por segundo (Mbps) dentro del servicio universal. Pasra ello, argumenta que 445.199 líneas en España no tienen aún cobertura de banda ancha a esta velocidad (el 2,5% del total de accesos fijos). Los niveles de cobertura de banda ancha a 1 Mbit/s oscilan entre el 99% de la Comunidad de Madrid y Melilla y el 94 % de Galicia y Castilla y León.

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