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El déficit comercial español se reduce un 8,1% al comienzo del año

Las importaciones superaron en enero a las exportaciones por 2.386,6 millones de euros

Contenedores en el puerto de Valencia

La caída de los precios del petróleo sigue siendo todo un alivio en la balanza comercial española. Al mismo tiempo, las exportaciones también siguen ganando terreno, concretamente crecieron un 2,1%, hasta los 18.267,3 millones. Ambos efectos combinados han llevado reducido la diferencia entre compras y ventas en el exterior a 2.386,6 millones de euros en enero, según el Ministerio de Economía y Competitividad, que afirma que es el más bajo en un enero desde 1999.

Al desplome de los precios del crudo, se ha sumado la depreciación del euro, en torno al 10% entre enero de este año y enero del pasado. Todos estos efectos combinados han permitido que el agujero comercial español continúe con la reducción de 2015.

En consonancia con la evolución de los precios de los productos energéticos (petróleo, gas, carbón) y de las materias primas en los mercado internacionales, la factura de la importanción de estos productos cayó considerablemente. El gasto agregado en petróleo y sus derivados ascendió a 1.482,2 millones, lo que supone un 26,2% menos que el año anterior. También los minerales son un capítulo en que se redujo la factura considerablemente, 475,6 millones que implica una reducción del 15,2%.

El mismo Ministerio de Economía, en la nota emitida en la que divulga los datos, admite la importancia de la evolución a la baja de la cotización de la energía. Y lo hace aportando cifras: "El saldo no energético arrojó un déficit de 750,3 millones de euros (déficit de 579,2 millones de euros en enero de 2015), mientras que el saldo energético registró una mejora del 18,9% (reducción del déficit energético), como resultado de la sustancial caída de los precios de la energía".

Fuera del capítulo energético y de materias primas, hay cuatro partidas que destacan: los alimentos y bebidas, los productos químicos, los bienes de equipo y el sector del automóvil. En las cuatro, las cifras de importaciones y exportaciones, por separado, rondan los 3.000 millones de euros. En la primera, España está claramente en una posición de fuerza, puesto que vende en el exterior por un volumen de 3.254 millones y compra por 2.395,4 millones. El saldo positivo de 858,6 millones es el más alto de las diferentes partidas que componen la balanza comercial.

También realiza una aportación netamente positiva el sector de automóvil, con una diferencia a favor entre ventas y compras en el extranjero de 426,1 millones. Por el contrario, los productos químicos y los bienes de equipo restan en la balanza comercial, 599,7 millones y 843,1 millones, respectivamente.

Si los datos del sector exterior se analizan por áreas geográficas, se concluye que la relación comercial con Europa y los socios de la Unión Europea es muy positiva. A estas zonas se destinaron el 74% de las exportaciones españolas, 13.544 millones de un total de 18.267. De ellas, en cambio, proceden el 60% de las exportaciones, 12.518,6 millones. Esto se traduce en un superávit de 1.026,3 millones con el conjunto del continente y de 1.303 millones con la Unión Europea.

La relación se torna negativa con casi todas las demás regiones geográficas del mundo, excepto Oceanía. Destaca Asia, y concretamente China, con este país el saldo comercial está claramente teñido de rojo. En el gigante asiático, España apenas logra colocar productos por un valor de 336,8 millones y, en cambio, es una de sus principales fuentes de abastecimiento externo, ya que adquiere productos por un total de 2.059 millones. 

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