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¿Autobuses eléctricos? La empresa vasca Irizar pisa el acelerador

La compañía invierte 75 en una planta para fabricar su modelo "más innovador". Tiene 20 buses 'enchufables' en circulación

Un autobús eléctrico de Irizar circula por las calles de Londres.

"El autobús eléctrico es el futuro, sí o sí", afirma con convencimiento José Manuel Orcasitas, director general del Grupo Irizar, el principal fabricante de autocares de España con una cuota del 48%. La división de electromovilidad es la "gran apuesta" de la compañía, que en 2015 alcanzó una facturación de 552 millones de euros y ha lanzado una inversión de 75 millones en la construcción de una nueva planta en Aduna (Gipuzkoa) especializada en el ensamblaje de autobuses eléctricos. Ya tiene 20 en circulación (en Londres, París y Barcelona, entre otras ciudades) y prevé producir un promedio de dos unidades mensuales a partir de enero de 2017.

La consolidación de la marca Irizar en el mercado internacional, con presencia "en todos los países del mundo" que demandan vehículos de gama alta, permitirá acompasar la producción de los autocares convencionales, a un ritmo de seis unidades diarias, con la fabricación intensiva del modelo eléctrico. "Tenemos capacidad tecnológica para fabricar los mejores autobuses eléctricos", ha asegurado Orcasitas este viernes durante la presentación de los datos económicos del pasado ejercicio y sus planes de futuro.

Irizar, que en octubre pasado lanzó al mercado su "joya premium" (el autocar de alta gama i8), pretende erigirse en el "líder del mercado de electromovilidad" con la implantación de su modelo i2e para las ciudades, fabricado íntegramente con tecnología propia. En julio de 2014 entregó la primera unidad para San Sebastián y ese mismo dos más a Barcelona. El Irizar eléctrico circula en Londres, París, Marsella y Bayona. "En cinco años esperamos alcanzar una cuota del 20 o 25%. La demanda de este producto va a subir mucho en pocos años y tenemos que estar preparados", ha afirmado Orcasitas, quien destaca que se trata de un vehículo "rentable, muy fiable, no contaminante y sin ruido".

Para afrontar este desafío empresarial, Irizar está levantando una nueva planta en Aduna de 18.000 metros cuadros construidos (la parcela total es de 37.000 metros cuadrados), cuyo esqueleto ya es visible y estará terminada en diciembre próximo. El grupo cooperativo (tiene 650 socios) espera producir dos autobuses mensuales en esta fábrica, aunque en el futuro su capacidad le permitirá culminar dos autobuses de pasajeros y un vehículo industrial eléctrico al día.

Vista de las obras en la planta de Irizar para fabricar autobuses eléctricos, en Aduna (Gipuzkoa).

En la planta de Aduna se completará todo el ciclo productivo, pues también se crearán t5odos los componentes asociados al vehículo, como los grupos motores, los sistemas de carga y de almacenamiento de energía. Arrancará en enero de 2017 con unos 40 operarios, pero podría generar entre 300 y 500 puestos de trabajo en cinco años.

La sede central de Ormaiztegi seguirá siendo el centro neurálgico de la producción de los autobuses Irizar. La matriz del grupo, que el año pasado experimentó un crecimiento del 30%, gracias en gran medida a su apuesta por la fabricación de autocares integrales dirigidos a los mercados europeo y estadounidense, donde ha logrado incrementar sus ventas.

El paso de fabricar la carrocería sobre chasis a la construcción de autobuses integrales permite a Irizar lograr "ingresos recurrentes" después de la venta, ya que también se encarga del mantenimiento de todos los componentes que incorpora el vehículo. Este aumento de la actividad se ha traducido en la incorporación de 142 nuevos trabajadores, hasta alcanzar una plantilla global de 2.600 empleados en las cinco plantas: Ormaiztegi, Brasil, México, Suráfrica y Marruecos. El 83% de la facturación total proviene de la exportación, ha informado el responsable del grupo.