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Viajes con destino desconocido

Waynabox es una agencia catalana en la que el turista sólo elige la fecha

De izquierda a derecha: Ferran Blanché, Pau Sendra y Daniel Jiménez

Un fin de semana, con vuelo y hotel incluido, a un destino de Europa que el usuario conocerá tan solo dos días antes de que su avión despegue. Y todo por unos 150 euros. Esto es lo que ofrece Waynabox, la empresa fundada por Pau Sendra, Ferran Blanché y Daniel Jiménez, tres ingenieros, a mediados de 2014. “Es una nueva manera de viajar a un destino sorpresa, haciendo el viaje más económico, divertido y memorable”, dice Sendra. La idea comenzó a fraguarse cuando los socios eran aún estudiantes y viajaban por Europa en Interraíl, la popular y económica forma de moverse entre jóvenes, mochileros y universitarios. “Vimos que Interraíl era divertido, pero que se perdía mucho tiempo en los traslados en tren, así que pensamos: ‘¿Por qué no hacer esto mismo con los aviones?’. Y decidimos probar”.

“Quisimos montar una empresa con un producto que a nosotros nos gustase”. Por esta razón, el perfil del cliente de Waynabox es, en general, “gente joven, entre 18 y 35 años. En todo caso, que sean personas inquietas”, dicen los fundadores. “Siempre hemos estado organizando eventos de todo tipo… Y con esta experiencia y con los contactos que ya habíamos hecho por trabajar para esos eventos con diferentes compañías aéreas, vimos que el proyecto era posible”, dice Sendra, ingeniero aeronáutico por la Universidad Politécnica de Cataluña y fundador y presidente de la Asociación de Estudiantes Aeronáuticos de Cataluña.

La firma ofrece dos días de estancia con vuelo y hotel por 150 euros

Como la mayoría de estos emprendimientos, los primeros pasos se dieron con los ahorros de sus fundadores. “Apenas contábamos con recursos que nos alcanzaron para hacer algo de marketing… y poco más”. Así fue hasta que los tres emprendedores consiguieron el Premio Lanzadera 2014, impulsado por Juan Roig, el dueño de Mercadona. “Nos dieron asesoramiento, planificación estratégica, contactos, un modelo de gestión que funcionaba y la financiación necesaria para cumplir nuestra misión”. A raíz del premio, Waynabox consiguió completar su primera ronda de financiación por 250.000 euros. “La plataforma funciona de una forma sencilla”, explica Sendra, “el cliente sólo tiene que seleccionar el fin de semana que desea viajar y confiar en los profesionales. Como el lugar de aterrizaje es sorpresa, la página permite ver los más de 20 posibles destinos y, si hay alguno al que no se quiere viajar, el contratante puede tacharlo del mapa [el primero es gratuito, en el caso de querer eliminar más tiene un coste de cinco euros cada uno]”. A partir de aquí, “el viajero recibirá los billetes y se desvelará el destino al que volará 48 horas antes de partir”. El precio no incluye las tasas turísticas (entre uno y cinco euros), si las hay, ni el desayuno ni las demás comidas. Que el viaje sea sorpresa no implica que sea desagradable, por ejemplo, en lo referente al hospedaje. “Todos los hoteles con los que trabajamos cuentan, con al menos, una puntuación de 3,5 sobre 5, todos ellos situados cerca del centro de la ciudad o bien conectados”, dicen en la firma.

Tras ganar el premio lanzadera en 2014, la ‘start-up’ logró el dinero para crecer

“Con la ayuda de nuestros clientes, hemos ido mejorando el producto. Estamos en contacto permanente con ellos para saber qué les ha gustado y qué no, hacia dónde tenemos que tirar…, qué hoteles funcionan y cuáles no. Todas las decisiones que tomamos están basadas en la interacción con los clientes. Al contratar le preguntamos al cliente cómo nos ha conocido, por qué nos compra y qué le ha parecido el proceso de adquisición. Cuando vuelve le preguntamos sobre la calidad del viaje para así ir adaptando el producto a lo que quiere el cliente”. Más de 8.000 viajeros han utilizado la plataforma en el último año y la empresa ha facturado más de 1.400.000 euros.