EL COSTE DE LA VIDA

¿Cuáles son las ciudades más caras del mundo? ¿Y las más baratas?

'The Economist Intelligence Unit' sitúa a Singapur como la urbe con coste de vida más elevado y a Lusaka con coste más bajo

ver fotogalería
Las ciudades más caras del mundo Singapur es la ciudad más cara del mundo

Singapur vuelve a ser, por tercer año consecutivo, la ciudad más cara del mundo y la capital de Zambia, Lusaka, se convierte en la más barata del planeta. Así se desprende del estudio anual de la consultora Economist Intelligence Unit y que sitúa a cinco ciudades europeas, tres asiáticas y dos estadounidenses entre las más onerosas y a dos ciudades africanas, siete asiáticas y una latinoamericana (Caracas) entre las que el coste de vida es más bajo. Ninguna ciudad española figura entre las más destacadas, en uno u otro extremo.

El índice toma a la ciudad de Nueva York como referencia para ordenar al resto de grandes urbes mundiales. Singapur, la más costosa del globo, es un 16% más cara que la ciudad neoyorquina; Zúrich (Suiza) y Hong Kong, un 14% y Ginebra, un 8%. A continuación, aparecen las dos mayores capitales europeas, París (Francia) y Londres (Reino Unido), un 7% y un 1% más onerosas en términos de coste medio de vida que la ciudad estadounidense y la propia Nueva York. La lista la cierran Copenhague (Dinamarca), Seúl (Corea del Sur) y Los Ángeles (Estados Unidos), todas ellas un 1% más baratas que la ciudad de los rascacielos.

De entre las urbes más gravosas, las que más puestos ganaron respecto a 2015 fueron la propia Nueva York, que no ocupaba un lugar tan alto en la lista desde hace 14 años; Los Angeles —ambas por el efecto del tipo de cambio del dólar, que se ha apreciado mucho en los últimos meses— y Hong Kong. De este ranking salen, sin embargo, Sídney (Australia), Melbourne (Australia) y Oslo (Noruega).

En el lado opuesto, Lusaka (la capital de Zambia) superó a Bangalore (India) como la urbe más barata del mundo. Vivir en la ciudad zambiana es un 59% menos costoso que hacerlo en Nueva York, mientras que Bangalore es un 58% más barato. En tercer puesto se sitúa Bombay (India), donde el coste de vida es un 57% más bajo, la kazaja Almatý, Argel (capital de Argelia), Chennai (India) y Karachi (Pakistán). Vivir en todas ellas es, según los técnicos de la consultora británica, un 56% menos costoso que hacerlo en Nueva York. La lista de urbes menos costosas la cierran la capital india, Nueva Delhi (55%) y Damasco (Siria) y Caracas (Venezuela), ambas un 54% menos onerosas que la ciudad estadounidense.

Las diferencias regionales emergen al analizar los precios por categorías de productos y servicios. El análisis subraya que las ciudades asiáticas tienden a ser más caras en compras de alimentación —Seúl es, por ejemplo, la más onerosa del planeta para la adquisición de comida cotidiana—. Las urbes europeas, en cambio, tienden a ser las más gravosas en ocio y entretenimiento, con las suizas Zúrich y Ginebra al frente de este capítulo.

Efecto del tipo de cambio

"La fortaleza del dólar y la debilidad del euro ha empujado a las principales ciudades de la eurozona a puestos inferiores en el listado", subraya Economist Intelligence Unit. París, por ejemplo, es la única representante de la eurozona entre las 10 urbes más caras. "El dólar australiano y el neozelandés también se han debilitado significativamente desde los máximos marcados hace dos años, lo que ha convertido a estos países en más baratos para los viajeros internacionales", añade.

Más allá del efecto del tipo de cambio, el más significativo en un año de turbulencias en todos los mercados financieros y, muy especialmente, en el de divisas, la consultora radicada en Londres subraya que los precios han bajado en todo el mundo como consecuencia del desplome de las materias primas y, muy especialmente, del petróleo. "Este hecho se ha visto agravado por un aumento en la competencia en a distribución, tanto en los canales online como en los de bajo coste", añade.

Esta pléyade de factores ha provocado una "ralentización de la inflación en muchas ciudades", sobre todo en el tramo final de 2015. Asignando a Nueva York, ciudad de referencia en el estudio, un valor 100, el coste medio de vida en todas las urbes analizadas se sitúa este año en 71%, muy por debajo del 88% de hace un año. En otras palabras: la ciudad estadounidense se ha encarecido en términos relativos y el resto de grandes urbes se ha abaratado considerablemente.

Para llevar a cabo el estudio, uno de los más completos que se elaboran, Economist Intelligence Unit compara dos veces año 400 precios individuales de 160 categorías de productos y servicios. Entre los capítulos analizados están incluidos comida, bebida, ropa, equipamiento para el hogar, objetos de cuidado personal, alquiler de vivienda, trasporte, suministros básicos, escuelas privadas, ayuda en el hogar y ocio. Una vez obtenidos, los precios de los productos son convertidos a dólares.

Caracas, un caso diferente al resto

"En Venezuela, la adopción de múltiples tipos de cambio ha hecho que los cálculos de precios de Caracas sean prácticamente imposibles de hacer", afirman los técnicos de Economist Intelligence Unit. Pese a las continuas devaluaciones, el cambio oficial (10 bolívares por dólar) no es una referencia válida por dos motivos: la inflación "rampante" y el mercado negro, en el que el tipo de cambio es 100 veces mejor. Incluso la tasa semioficial tomada como referencia en el estudio, Simadi, es de 200 bolívares por dólar. Al usar este tipo de cambio alternativo, Venezuela pasa de figurar entre las 10 ciudades más caras del mundo —como sucedía otros años— a situarse entre la decena de urbes más baratas.

"La gran cantidad de tipos de cambio son reflejo de las dificultades económicas que atraviesa Venezuela", remarca el estudio. Para rematar, sus autores subrayan un hecho especialmente significativo: si el coste de vida se hubiese calculado en base a la tasa oficial, el coste de vida en Caracas cuadruplicaría el de Nueva York. Al contrario, si se tomara como referencia la tasa vigente en el mercado negro, vivir en la capital venezolana sería casi 10 veces más barato que hacerlo en la ciudad de los rascacielos.

Más información