CHINA ESPAÑA

España confirma que los cítricos destruidos en China eran un envío ilegal

Dieron su visto bueno para que no entraran al mercado por no cumplir los requisitos de exportación

Los operarios descargan las naranjas españolas que fueron destruidas en China REUTERS

Las autoridades diplomáticas españolas han confirmado este jueves que el cargamento de 20 toneladas de naranjas y limones presuntamente procedente de España y destruido el martes en China no cumplía los requisitos para su exportación, por lo que dieron su visto bueno para que no entraran a este mercado. El 11 de marzo, la administración de control de calidad de China notificó a estas autoridades españolas la llegada de un cargamento "sospechoso", y tras comprobar que los certificados no eran oficiales (deben tener papel securizado de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre) confirmaron la irregularidad del envío, que incluso podría no proceder de España.

"El mismo sector español está interesado en que se persigan actividades fraudulentas", ha señalado el consejero de Agricultura de la Embajada de España en China, Samuel Juárez. "Es importante que se investigue bien, pero no debería haber ninguna repercusión porque se ha mostrado que los controles funcionan". Según los falsos certificados, la fruta destruida, que las autoridades chinas enterraron en cal viva para prevenir posibles plagas, tenía su origen en Alicante, aunque "al ser documentos irregulares podría caber incluso la posibilidad de que la fruta no fuera española", ha añadido Juárez.

España está autorizada a exportar cítricos a China desde la entrada en vigor de protocolos fitosanitarios para estos productos en 2007, aunque la llegada de cargamentos españoles al país asiático no comenzó hasta 2014. Ese año se enviarán a China cítricos españoles por valor de 1 millón de euros, cifra que se triplicó en 2015, y se espera mantener la tendencia ascendente en este ejercicio.

El consejero destacó que España investigará el presunto origen de esta fruta una vez que reciban datos más específicos de China, y subrayó que no espera que el suceso afecte a las relaciones bilaterales o a futuros acuerdos comerciales "porque se actuó como se debía".

España y China negocian en este sentido nuevos protocolos para la exportación al país asiático de uva de mesa, ciruelas y melocotones, fruta esta última que ningún otro país vende todavía en el mercado chino.

Las naranjas y limones interceptados por China, almacenadas en unas 2.000 cajas y valorados en unos 14.000 euros, fueron destruidos el día 15 en el puerto chino de Tianjin, a unos 200 kilómetros de Pekín, principal puerta de entrada de productos de otros países al norte del gigante asiático. La lejanía geográfica de China dificulta que el país, pese al enorme potencial de su mercado, pueda convertirse en un destino primordial para las frutas españolas, ya que los costes de envío y refrigeración son mayores que en otros mercados más tradicionales.