China confía en que su comercio exterior se recupere después de marzo

Sin embargo, la incertidumbre sobre la demanda global lleva a los líderes chinos a eludir fijar una meta para sus exportaciones

Vista del puerto de carga de Qingdao (Shandong, este de China), el pasado día 8. AFP

La segunda economía mundial y la primera potencial comercial del planeta empieza ver la luz al final del túnel que atraviesa su sector exterior. El Gobierno chino ha afirmado este jueves que los declives de sus ventas al extranjero se reducirán después del presente mes de marzo, si bien ha apuntado que las condiciones comerciales serán más severas este año que en 2015. "Hay un impulso de crecimiento cada vez mayor en el comercio exterior", ha explicado un portavoz del Ministerio de Comercio. "Esperamos que los declives en el comercio se reduzcan de forma gradual a partir de marzo".

El potente sector exterior chino sufrió un descalabro considerable en febrero. El valor de las exportaciones se desplomó un 20,6% en comparación con el mismo mes del año anterior, la mayor caída mensual desde mayo de 2009. La cifra está distorsionada por los festejos del Año Nuevo Lunar —que se celebró el segundo mes del año y supuso el cierre temporal de miles de fábricas por vacaciones—, pero muestra que la demanda de productos chinos en el resto del mundo no logra repuntar.

Los líderes chinos, reunidos este mes en la sesión anual del Parlamento, no especificaron un objetivo para el comercio este año, después de incumplir repetidamente las metas de los últimos años, lo que refleja una profunda incertidumbre que atenaza la demanda mundial. Pese a ello, Shen ha recalcado que el débil desempeño comercial en enero y febrero se debió a los citados festivos del Año Nuevo Lunar. "La situación del comercio este año será peor y más compleja que en el 2015", ha advertido.

Asimismo, ha dicho que la Inversión Extranjera Directa (IED) no financiera en China, un indicador de la salud de la economía externa, repuntó un 1,8% en febrero respecto al mismo mes del año anterior, hasta los 8.440 millones de dólares (cerca de 7.520 millones de euros). Con anterioridad, el Ministerio de Comercio había informado de que la IED de enero a febrero creció un 2,7% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta los 22.520 millones de dólares (alrededor de 20.070 millones de euros).

Aunque las exportaciones siguen jugando un rol fundamental en la economía del gigante asiático, China trata de reestructurar su modelo de crecimiento económico, muy dependiente del comercio exterior y la inversión estatal, para dar más protagonismo al sector privado y al consumo interno. Esta transición supone un cambio de paradigma y acarrea reformas de calado con el objetivo de que el mercado desempeñe un papel determinante en la economía, pero su implementación choca con cierta oposición dentro del país por parte de grupos de interés y se produce en un contexto complicado en el panorama internacional.