Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El mayor productor privado de carbón está al borde de la quiebra

La compañía estadounidense Peabody Energy perdió un 98% de su valor bursátil y no dispone de efectivo para seguir operando

Sede del productor de carbón Peabody Energy en St. Louis AP

La atención de los inversores se centra desde hace año y medio en el impacto que el desplome de precios está teniendo en las grandes petroleras. Pero las brutales condiciones que afrontan el mercado de la energía se extienden por toda la industria. Peabody Energy, el mayor productor privado de carbón del mundo, advierte de que sus días están contados porque no está en condiciones de soportar las deudas.

Los títulos de la corporación estadounidense, que cuenta con 7.600 empleados, cayeron más de un 40% en la jornada del miércoles en Wall Street y pierde un 98% de su capitalización bursátil. En una nota remitida al regulador alerta de que básicamente no cuenta con efectivo para sostener sus operaciones. La falta de liquidez le llevó a faltar al pago de los intereses sobre lo que debe a los acreedores.

Peabody Energy no está oficialmente en suspensión de pagos, porque recurrió a un periodo de gracia de 30 días que vence a mediados de abril. Pero la incertidumbre en el mercado del carbón por la debilidad de la economía global, junto a una regulación medioambiental cada vez más estricta, hace muy complicado que pueda dar con una solución inmediata para reestructurar su deuda.

El productor de carbón registró pérdidas de 2.000 millones de dólares en el ejercicio 2015. Los ingresos cayeron casi un 20%, a 5.600 millones, por el efecto combinado de la disminución de precios y la caída en la demanda. Al descenso de las exportaciones hacia los países emergentes se le suma el uso de carbón por parte de las compañías dedicadas a la generación eléctrica en Estados Unidos.

La Administración que preside Barack Obama acaba de introducir una serie de medidas reglamentaria para reducir los gases de efecto invernadero, dirigidas a las plantas que utilizan el carbón como combustible. El gas natural, mucho más barato, se está convirtiendo en la fuente alternativa. La nota a los inversores expresa así sus dudas a que la compañía pueda seguir existiendo en estas condiciones.