Selecciona Edición
Iniciar sesión

La acción del BPI se dispara por la negociación CaixaBank-Dos Santos

El Gobierno portugués interviene para extender la operación al BCP, que se dejaría a los intereses angoleños

El logotipo del BPI en la ventana de la sede del banco en Lisboa

La Bolsa de Lisboa ha reaccionado positivamente a las noticias sobre un acercamiento para un pacto definitivo entre CaixaBank y la empresaria angoleña Isabel Dos Santos que desbloqueará la situación en el Banco Portugués do Investimento (BPI). A primeras horas de la mañana la acción subía un 6% y cotizaba a 1,2 euros, por debajo del precio de la Opa de hace un año.

La acción del BPI cerró el día con un alza  del 3,86%, a 1,266 euros, el valor más alto desde junio. En lo que va de año, el valor de BPI se ha revalorizado un 16%.

Aunque diversas fuentes reconocen que sí hay hay un pacto, las oficiales no quieren darlo por cerrado. En su comunicado a la CMVM, CaixaBank reconoce que hay negociaciones, pero no que haya un acuerdo. Del lado de Santoro, la sociedad de Isabel Dos Santos en BPI, no hay comunicación alguna.

El origen del conflicto es el límite máximo de los derechos de votos al 20% sea cual sea la participación accionarial. Actualmente, CaixaBank, con el 44% de las acciones, tiene los mismos votos que Dos Santos, con el 18%. Como se precisan los dos tercios para tomar decisiones estratégicas, en la práctica la empresaria angoleña puede bloquear cualquier decisión que no le interese y CaixaBank también.

Tras un año de intentos fallidos por alcanzar un acuerdo, se acerca el 10 de abril, fecha límite para que los bancos cubran al 100% los riesgos que tengan en África. Hasta ahora, el BCE exigía un máximo del 20%. Es el caso del BPI, que posee el 50,1% del Banco de Fomento de Angola (BFA). El resto es de Unitel, la empresas de telecomunicaciones de Isabel Dos Santos.

Intercambio de posiciones

A falta de conocerse las condiciones concretas del pacto, la clave es un intercambio de posiciones: CaixaBank compraría a Dos Santos su participación en BPI; y BPI le vendería a Dos Santos su mayoría en BFA, donde hasta ahora el BPI obtenía la mayoría de sus beneficios.

Un factor clave para el acercamiento de posiciones ha sido la amenaza de un cambio legal para acabar con el límite de votos, que el Gobienro ya tendría dispuesto para aprobar a falta de un acuerdo entre las partes. Ese cambio legal, propuesto hace años por la CMVM para casos de Opas, no solo afectaría al BPI, también al BCP, donde el mayor accionista es Sonangol, otra empresa angoleña, en este caso la petrolera estatal.

En las negociaciones para llegar a un acuerdo entre los dos mayores accionistas de BPI, Caixabank con el 44% y Santoro con el 18%, ha intervenido el ministerio de Finanzas y también su primer ministro, António Costa, pues va más allá del BPI. El minsitro Mário Centeno se ha marcado el objetivo de estabilizar el sector bancario portugués, después de la sopresa encontrada nada más llegar al poder (la venta urgente del Banif) y un futuro de baja rentabilidad en el sector.

Con el acuerdo entre CaixaBank y Dos Santos, el Gobierno se olvidaría de acabar con la limitación de los derechos de votos; que seguiría implantado en el BCP. Entonces, según fuentes de la operación, el siguiente paso del pacto CaixaBank-Dos Santos-Gobierno portugués es el BCP.

Dos santos, sin poder en Portugal

Aunque Dos Santos es dueña en Portugal del pequeño banco BIC, tras su salida de BPI se quedaría sin dominar en una gran entidad financiera del país, imprescindible para sus negocios en la Comunidad Europea. El BCP es el primer banco privado del país, aunque aún tiene que devolver al Estado ayudas de su rescate por valor de 600 millones de euros.

Sonangol dominaría en el BCP, bien como tal, bien con un intercambio societario: Dos Santos cambiaría su 7% en la petrolífera portuguesa Galp —que ahora representa su marido— por el 18% de Sonangol en BCP.

Finalmente, pues, CaixaBank podría mandar en BPI (donde ya tenía el 44%) y Dos Santos mandaría con el 18% en el BCP, gracias a la limitaciñón del derecho de votos y a un accionariado muy repartido. Como se resume en el sector bancario portugués: el BPI para los españoles y el BCP para los angoleños. Siguiente objetivo para aclarar: Novo Banco.