Obama renuncia a la exploración de petróleo en la costa atlántica

Los intereses de las comunidades locales desde Virginia a Florida se imponen al de las grandes corporaciones petroleras

Plataformas petroleras en fase de construcción REUTERS

La Administración que preside Barack Obama cede a la presión de las comunidades locales, al renunciar al plan por el que iba a autorizar la exploración de petróleo y de gas natural frente a la costa atlántica estadounidense. Las perforaciones, por tanto, estarán prohibidas hasta al menos 2023. La decisión se adopta en plena campaña electoral en Estados Unidos y con el precio de energía deprimido por el exceso de oferta que inunda el mercado de las materias primas.

El abandono de la propuesta inicial supone un revés para la estrategia a largo plazo de las compañías petroleras, que esperaban desde hace años acceder a estos derechos de exploración para poder explotar las reservas en una zona que abarca desde Virginia hasta Florida. La industria sigue confiando en que el precio del barril repunte y busca oportunidades de inversión.

Carolina del Norte era uno de los más afectados por la propuesta que se presentó hace un año y que se apoya en una iniciativa para reducir la dependencia energética que data de 2010. El paso atrás se anuncia el mismo día en el que se celebran las elecciones primarias en este Estado. Carolina del Sur, Virginia y Georgia también pusieron el grito en el cielo alegando motivos medioambientales.

La secretaria de Interior, Sally Jewell, explicó que el nuevo plan quinquenal (2017-2022) para la exploración está pensado para “proteger el Atlántico” para las generaciones futuras, por eso se excluye esa zona de las actividades de perforación. La propuesta inicial planteaba la autorización de la producción de crudo a 50 millas de la costa para incentivar la economía y la creación de empleo.

Interior admite ahora que con su decisión trata de responder a la fuerte oposición local. "No es el momento", insitió en rueda de prensa. El presidente Barack Obama ya dijo en el último discurso sobre el estado de Unión, el pasado febrero, que los recursos energéticos del país deben ser gestionados de una manera que responda mejor al reto medioambiental. También se cita en la decisión un conflicto sobre el uso comercial y militar de las aguas.

Próxima Administración

“La preocupación expresada durante el proceso de consulta fue enorme”, admitió Jewell. El plan se adopta a ocho meses de que celebren elecciones presidenciales en EE UU. La secretaria explicó que la próxima Administración puede reconsiderar el programa si lo considera oportuno y volver a incluir la exploración en esa región. También el Congreso podría forzar a la Casa Blanca a autorizarlo.

Los grupos de defensa del medioambiente celebraron que los intereses de las comunidades locales se hayan impuesto al de las grandes corporaciones petroleras, porque explican permitirá prevenir la industrialización del sureste de la costa bañada por el atlántico. También consideran el plan un paso necesario para avanzar hacia una solución que se apoye más en las energías renovables.

El departamento que dirige Jewell anunció hace unas semanas la primera moratoria en tres décadas a la concesión de terrenos federales para la extracción de carbón. El 40% de esta fuente de energía procede de minas que operan en tierras que son propiedad del Gobierno, y que se alquilan a la compañías para su explotación. El carbón representa el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero en EE UU.