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Guindos asegura que el nuevo euríbor arrojaría una tasa aún más negativa

La reforma del índice hipotecario entra en fase experimental en julio antes de decidir su aplicación a final de año

El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, en Salamanca. EFE

El euríbor a un año, el índice de referencia para las hipotecas variables, sigue en tasas negativas (-0,02% de media en marzo), aunque la caída del interés no deja de suavizarse en los últimos días (-0,006% este martes). Los expertos estiman que oscilará cerca del 0% en lo que va de año, sobre todo por los nuevos estímulos del Banco Central Europeo, aunque el anuncio de que no habrá más medidas extraordinarias en los próximos meses pesa en la evolución más reciente. Pero, además, el euríbor puede cambiar en unos meses como consecuencia de la reforma del índice que promueven los supervisores.

20.000 millones en bonos de empresas españolas para el BCE

El Banco Central Europeo comprará unos 20.000 millones en bonos de empresas españolas. O, al menos, ese es el cálculo que ha compartido este martes el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, durante su visita a Salamanca.

El BCE amplió este mes sus medidas de estímulo, de modo que también comprara bonos emitidos por empresas, siempre que tengan una calificación de "grado de inversión". Según cálculos de AFI, en esas condiciones hay en circulación unos 47.000 millones de títulos emitidos por firmas españolas desde 2011.

Si se incluyen años anteriores, el saldo sería algo superior. Pero el cálculo de Economía implica que el supervisor europeo se haría con una parte sustancial del mercado de emisiones de deuda de las grandes compañías españolas.

El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, precisó este martes en Salamanca, donde intervino en un foro económico, que el nuevo cálculo del euríbor, con el que se están haciendo pruebas daría incluso un índice "incluso inferior" al actual. Guindos trata así de conjurar el temor de los hipotecados a que la reforma eleve los tipos y deshaga los ahorros acumulados en los últimos años en el pago de las cuotas hipotecarias.

"El euríbor a un año está en negativo. Las pruebas que se están realizando ponen de manifiesto que el nuevo índice estaría en un nivel incluso inferior", afirmó ante los medios. "Lo que se está haciendo es pasar de un sistema de consulta a otro de transacciones", ha precisado el ministro en funciones, quien ha detallado que el nuevo cálculo estará en periodo de pruebas hasta final de año. Y ha advertido de que la posibilidad de pasar a un nuevo índice "debe contrastarse con prudencia y cautela". "El Ministerio de Economía va a vigilar que el nuevo cálculo no tenga impacto negativo desde el punto de vista de todos los tenedores de hipotecas en España", añadió.

El euríbor se forma ahora con la información que suministra un panel de 24 bancos en la que precisan a qué tipo de interés estarían dispuestos a prestarse entre sí a varios plazos (desde un día a 12 meses). Pero los supervisores del G20, reunidos en el Consejo de Estabilidad Financiera, reclamaron que este tipo de índices se calculen sobre una base amplia de transacciones reales, y no a partir de consultas a un puñado de agentes, al considerar que esto ha facilitado fraudes, como los investigados en los últimos años en el líbor y el propio euríbor. 

Un índice más volátil

El Instituto de Mercados Monetarios Europeos (EMMI, por sus siglas en inglés) inició a elaborar la reforma del euríbor en 2014. Desde entonces, con la ayuda del Banco Central Europeo, ha analizado en dos ocasiones las operaciones reales de medio centenar de entidades, ejercicios en los que ha comprobado que el resultado es más extremo (el interés sube más cuando el euríbor actual sube, y baja más que la referencia actual) y, sobre todo, mucho más volátil. A finales de 2015 lanzó una propuesta con ajustes metodológicos y un calendario de puesta en marcha, que ha sido sometido a la opinión de entidades y supervisores.

El EMMI plantea iniciar una fase experimental a principios de julio, en la que ya se pase a calcular el euríbor con la nueva metodología en paralelo al euríbor actual, que seguiría publicándose como hasta ahora, para tomar la decisión de si ponerlo definitivamente en marcha a finales de 2016. Las entidades financieras creen que su aplicación obligaría a la aprobación previa de una norma, europea o nacional, que respalde la modificación del índice.