Álvarez (UGT): “Nos hemos sentido maltratados por el capital”

El nuevo líder del sindicato ha manifestado durante su primer discurso: “Me gustaría que la mayoría de izquierdas del Parlamento dé una respuesta a los problemas de los ciudadanos”

El nuevo secretario general de UGT, Josep María Álvarez. Carlos Rosillo | Vídeo: ATLAS

Se abre una nueva era en UGT. Josep Maria Álvarez (59 años) ha sido elegido esta madrugada como nuevo secretario general del sindicato. Lo ajustado del resultado, unos pocos votos de diferencia, ha llevado a Álvarez a tratar de restañar las heridas que hubieran podido surgir durante las últimas semanas en las que Méndez le había brindado su apoyo a otro candidato y había hecho oposición a Álvarez. "Esta comisión ejecutiva será fiel a todos y cada uno de los compromisos elegidos por vosotros. No hay ruptura, ha y continuidad, pero este congreso es un punto y aparte", ha explicado un Álvarez eufórico durante su primer discurso este sábado.

El nuevo líder de UGT ha dedicado buena parte de su intervención a agradecer a su predecesor la labor que ha ejercido en los últimos 22 años. Tampoco se ha ahorrado palabras de agradecimientos a sus contrincantes en el proceso para elegir el nuevo secretario general. Álvarez ha recordado las dificultades por las que atraviesa el sindicato, que ha perdido afiliados. Ha acusado a los poderes empresariales de menoscabar la organización. "Nos sentimos maltratados. El sindicalismo ha sido maltratado. Porque el capital, los poderosos, saben que primero tienen que acabar con el instrumento que los ha conseguido". Y ha agregado: "El capital y los poderosos saben que para arrebatar nuestros derechos primero tienen que acabar con el instrumento que los ha conseguido: las organizaciones sindicales".

Álvarez, con experiencia en los puestos ejecutivos del sindicato, pretende revitalizar la organización aquejada de una cierta depresión tras los escándalos que la han salpicado en los últimos años (ERE de Andalucía, cursos de formación...). El nuevo secretario general, que ha contado con los apoyos de las uniones territoriales de Andalucia y Cataluña, ha sido contundente con estos casos: "Tenemos que decir con humildad que no estábamos preparados para afrontar situaciones como la que nos hemos encontrado. Y en este congreso también hemos salido con un compromiso de transparencia. Y eso lo vamos a hacer con un debate organización por organización".

Álvarez ha llegado con aires nuevos. Ha rescatado el discurso más de izquierda de la organización. "Los afiliados nos han pedido que reaccionemos, que cambiemos, que mejoremos las estructuras del sindicato y que seamos la voz de los que no tienen voz, de los trabajadores precarios, de los jóvenes que han emigrado, de los que no llegan a final de mes, de quien gana menos de 1.000 euros, y de los trabajadores de Bacardi, que luchan para que no cierren su empresa", ha proclamado.

El nuevo líder de UGT ha evitado adentrarse en terrenos resbaladizos en su discurso como el derecho a decidir, uno de los argumentos con los que sus rivales le han atacado. "Catalunya y España tienen que tender puentes y tienen que acordar, y que hay que encontrar un encaje de Catalunya, y de España y de otros pueblos de España que quieran", ha señalado para salir al paso de una de las cuestiones que más le han perjudicado en su carrera a la secretaría general de UGT. 

Pero sí ha entrado de lleno en temas políticos. "Los pactos de Gobierno me importan relativamente. A mi me gustaría que esa mayoría de izquierdas que hay en el Parlamento ofrezca una respuesta a los problemas que tienen los ciudadanos que depositó en ellos su confianza para que solvente sus problemas". Y tras descalificar la reforma laboral y otras medidas que han afectado al derecho de los trabajadores durante los últimos años —Estoy hasta las narices de que en este país siempre nos traigan lo peor de la legislación de otros países europeos— se ha preguntado si los partidos de izquierda "se ha comprometido realmente a derogar la reforma laboral".

Álvarez ha apelado en varias ocasiones a esa mayoría de izquierdas para, a su juicio, recuperar el terreno perdido. Pero ha advertido de los peligros."Los que estamos aquí sabemos que si vamos a una negociación con la patronal no se darán las condiciones de equilibrio". Y ha seguido: "Hay que restablecer el equilibrio por la vía de la derogación" de la reforma laboral. "Apelo a esa mayoría de izquierdas para que hable de las cosas que más nos importan".

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