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BCE

Prensa y bancos alemanes critican la política de estímulos de Draghi

Tras el anuncio del presidente del BCE, el Gobierno y el Bundesbank fueron los únicos que guardaron silencio

Cuando el presidente del banco central europeo, Mario Draghi puso fin a su rueda de prensa, el jueves pasado en Fráncfort, se produjo una inédita alianza en Alemania protagonizada por la banca privada, los principales institutos económicos del país y la prensa, que no tardaron en calificar las medidas anunciadas por el banquero italiano como un ataque frontal contra los ahorradores alemanes y una poca disimulada ayuda para mantener con vida a los países que luchan para evitar una bancarrota. Los únicos organismos que guardaron silencio, fueron el Gobierno y el Bundesbank.

Marcel Fratzscher, por ejemplo, el influyente presidente del Instituto de Investigación Económica de Berlín (DIW) señaló que las medidas anunciadas por Draghi dejaban al desnudo la preocupación de la institución por las turbias perspectivas de la economía europea y los problemas del sector bancario. Su colega del famoso Instituto IFO de Múnich, Hans Werner Sinn, fue más categórico e insinuó que el BCE se había convertido en un cómplice de los países que están al borde de la bancarrota, como Italia.

"El BCE presta ahora dinero con un tipo negativo del 0,4% a los bancos", dijo Sinn. "Se trata de una política de subvención prohibida para apoyar a los bancos zombis y a los estados que están en riesgo de quiebra", añadió el economista. "Vemos como países como Italia, a pesar de los bajos intereses no han llevado a cabo reformas y han aumentado sus gastos", añadió el economista Lars Feld, miembro del famoso grupo de "cinco sabios" que asesora al gobierno alemán.

La prensa germana, en cambio, hizo hincapié en un problema más directo y familiar que afecta a una de las principales virtudes de la población alemana: el ahorro. Según varios medios, las medidas anunciadas por Draghi representan un "ataque frontal contra los ahorradores", que sufrirán directa e indirectamente las consecuencias de un tipo de interés cero. Por una parte no obtendrán ganancias con sus ahorros y deberán soportar a corto plazo aumentos en sus pólizas de seguro medico y admitir con impotencia la devaluación de sus seguros de vida.

Este aspecto fue destacado por Anton Börner, presidente de Federación Alemana del Comercio Mayorista, Exterior y servicios (BGA), quien destacó que las medidas anunciadas por Draghi representaban una buena noticia para los corredores de la Bolsa y los países morosos del sur de Europa. "Pero para la población alemana es una catástrofe. Los ahorradores serán expropiados mediante una redistribución gigantesca desde el norte hacia el sur de Europa", señaló.

Los anuncios de Mario Draghi, como era de esperar no fueron comentados por el Gobierno alemán, pero la prensa recordó que en la votación preliminar, que aprobó las medidas por una "amplia mayoría", no había estado presente el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, el crítico más feroz de la política que está llevando a cabo el banquero italiano. El principio de rotación que impera en el BCE, impidió que Weidmann volviera a votar en contra de las medidas.

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