GM compra una compañía que desarrolla sistemas autónomos

Ford Motor crea una filial para canalizar las inversiones en el ámbito de la movilidad

Los cofundadores de Cruise Automotion junto al presidente de GM, a la derecha

Los grandes fabricantes de Detroit están dando un nuevo impulso a las estrategias en el ámbito la movilidad. General Motors acaba de anunciar así la compra de Cruise Automotion, una empresa de nueva creación con sede en San Francisco que está desarrollando sistemas para la conducción autónoma. Su rival Ford Motor crea, en paralelo, una filial que se concentrará a hacer inversiones en este ámbito.

Cruise fue creada hace poco menos de tres años por Kyle Vogt. La joven compañía de Silicon Valley no precisa la cantidad que le puso sobre la mesa el gigante de la automoción, aunque se especula podría ser una cifra próxima a los 1.000 millones de dólares. La tecnológica, que cuenta con 40 empleados, comercializa un kit que se coloca sobre el techo de los coches para guiarlos por el asfalto.

La idea es que Cruise siga operando de una manera independiente, aunque ya no tendrá que recurrir a inversores externos para dotarse de la liquidez que necesita para desarrollar su tecnología. “Le facilitaremos los recursos para que hagan crecer sus capacidades”, afirma Dan Ammann, presidente de GM, que hace dos meses inyectó 500 millones en Lyft, el servicio de taxi alternativo que compite con Uber.

El objetivo en ambos casos es acelerar los planes para comercializar sus propios vehículos autónomos, “potencialmente como parte de una flota de coches compartidos”. La idea es que esto suceda “lo antes posible”, aunque GM evita dar un calendario. Hacía años que el mayor fabricante de coches de EE UU no invertía en otras empresas. Ahora en tienen que estos servicios serán cruciales en el futuro y en el que está metidos también Google, Apple y Tesla.

Ford Motor, por su parte, lleva tiempo haciendo pruebas con coches autónomos en sus propios circuitos y cuenta ya con un laboratorio en Silicon Valley que se dedica a estudiar como están cambiando los hábitos de conducción, especialmente en el ámbito urbano. Para dar forma a futuros proyectos, crea una filial que se encargará de canalizar las inversiones que realice a partir de ahora en el ámbito de la movilidad.

A cargo de la unidad Ford Smart Mobility estará Jim Hackett, antiguo consejero delegado de Steelcase. La idea de Mark Fields, el máximo ejecutivo del segundo fabricante de coches de EE UU, no es solo que esta filial haga de fondo para financiar proyectos, como el que General Motors tiene desde hace seis años. "Diseñarán, montarán y harán crecer nuevos servicios", afirma.

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