Francisco González, reelegido presidente del BBVA por tres años más

En la junta de accionistas del banco reclama que no se apliquen "recetas fracasadas de hace 100 años"

El presidente del BBVA, Francisco González, en Bilbao el 11 de marzo de 2016. AFP

El presidente de BBVA, Francisco González, logró este viernes el respaldo del 96% de los accionistas presentes en la junta (el 62% del capital) para renovar su cargo tres años más. Pidió “mucho realismo” en política económica para prolongar el crecimiento. Sobre las fórmulas a aplicar, apuntó que “hay que afrontar los problemas del siglo XXI con políticas del siglo XXI, no con recetas ya fracasadas, de hace 100 años o hace muy poco tiempo”, en referencia velada a Podemos y al Gobierno griego.

González seguirá como presidente hasta que cumpla 74 años. El límite en el BBVA, tras dos ampliaciones sucesivas, es de 75 años. Algún accionista le recriminó que siguiera en el cargo y González recordó que Emilio Botín fue presidente del Santander hasta los 79 años.

En 2013, cuando González fue reelegido por última vez, renovó su cargo con el aval del 90,9%, según informó el banco en un comunicado. El presidente de BBVA cumplió en octubre 71 años. En el mercado se especula que puede ser el último mandato de González, como el mismo ha comentado en alguna entrevista, aunque en la junta no adelantó nada.

“Ser mayor o joven no significa nada”, afirmó González ante las críticas de un accionista sobre su reelección. El presidente de BBVA descartó recientemente que la entidad cambie el límite de edad de los consejeros y el presidente, tras elevarlo desde los 65 a 75 años, porque el supervisor no lo vería con buenos ojos.

En la junta, celebrada en el Palacio Euskalduna de Bilbao con una duración de tres horas, González pidió realismo y no “perder el tiempo con temas secundarios, que no importan a la mayoría de los ciudadanos”. Reclamó a los políticos que trabajen “en lo que verdaderamente importa: impulsar el crecimiento, crear empleo y eliminar y erradicar la corrupción”.

Frente a la competencia de las nuevas empresas tecnológicas, citó las ventajas del BBVA: “Tenemos muchos clientes, recursos financieros, conocemos la regulación y tenemos una marca. Tendremos presencia física y virtual”. González afirmó que el banco “abraza el cambio sin miedo”, aunque admitió que buena parte de los empleados viven momentos de “incertidumbre. Son tiempos difíciles, pero caminamos en la buena dirección”, concluyó.

La mayoría de los accionistas que intervinieron fueron sindicalistas que criticaron los altos sueldos y que la digitalización ha reducido el empleo en oficinas, ha empeorado la atención al cliente y ha elevado el trabajo. González dijo estar dispuesto a dialogar con ellos y advirtió que el actual convenio laboral no sirve porque no responde “al banco del siglo XXI”. Les recordó que “hay miles de personas que quieren trabajar en el BBVA. Por algo será”.