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Cómo poner el dinero a buen recaudo

Los expertos recomiendan asumir algo de riesgo en las carteras para tener alguna opción de rentabilidad

La Bolsa es una montaña rusa y los activos financieros más conservadores apenas rentan nada. Ante este panorama cada vez más inversores se preguntan dónde colocar el dinero. EL PAÍS ha trasladado esta duda a varios expertos y todos reconocen que el mercado atraviesa un momento difícil, pero también destacan que ofrece algunas oportunidades de inversión. Eso sí, la composición de la cartera dependerá de la aversión al riesgo y del horizonte temporal de cada inversor. Estos son los consejos de los expertos consultados.

Tressis. “La mala noticia es que los depósitos con una rentabilidad del 0% están para quedarse. La buena es que hay alternativas”, subraya Víctor Alvargonzález, director de estrategia de la entidad. En su opinión, la alternativa para un ahorrador medio es tener una cartera cuya base esté compuesta por productos de baja rentabilidad (entre el 0,5% y el 0,75%), pero también de baja volatilidad. “No incluiría en esta categoría a los fondos monetarios. Me refiero principalmente a deuda pública americana a corto plazo, emisiones de renta fija corporativa también a corto plazo para no asumir el riesgo de subidas en los tipos y fondos de inversión de retorno absoluto conservadores pero que oscilen poco”, resume.

En Tressis creen que la clave del éxito de una estrategia de inversión en estos momentos se asemeja a las buenas dietas: se puede comer de todo, pero en pequeñas dosis. Por eso, aconsejan acompañar la base de la cartera compuesta por productos conservadores con algunas pizcas de productos de mayor riesgo. “Este equilibrio permitirá al ahorrador no perder la cabeza cuando el mercado baje vendiendo los activos en el peor momento”, según el director de estrategia. “Entre los activos de riesgo nos gustan sobre todo la deuda corporativa que tenga grado de inversión y también aprovecharíamos las caídas puntuales de la Bolsa para comprar acciones europeas y estadounidenses”, concluye Alvargonzález.

Abante. “Vivimos en un entorno de tipos cero que se traduce en que la rentabilidad de todo lo conservador es nula o casi. Eso, sin embargo, no es necesariamente malo”. Así resume el momento de mercado actual Joaquín Casasús, director general de Abante Gestión. Hace años la rentabilidad nominal de los activos sin riesgo era del 3% o del 4% porque los tipos de interés eran más altos, sin embargo, la inflación también era elevada lo que provocaba que la rentabilidad real fuese casi tan pequeña como en el momento actual. “Psicológicamente esa situación podía ser mejor para el inversor, porque le asusta asumir más riesgos, pero para el bolsillo el resultado era muy parecido al actual”.

Millones de ahorradores conservadores en pérdidas

Las estrategias de inversión de los españoles son muy conservadoras. Nunca se sabrá si la prudencia nacional se debe a factores culturales o al ‘adoctrinamiento’ recibido por las entidades financieras. En el caso de los fondos de inversión, el 51,4% del patrimonio gestionado está concentrado en solo tres categorías: monetarios o renta fija a corto plazo, renta fija a largo plazo y mixtos. La drástica reducción de los tipos de interés a mínimos históricos (el jueves pasado el BCE dejó el precio del dinero en el 0%) afecta principalmente a estas categoría de fondos que, sin embargo, siguen concentrando buena parte del dinero depositado en las instituciones de inversión colectiva. Esta combinación significa que 3,97 millones de españoles pierden dinero en el último año. Hasta el pasado 29 de febrero, últimos datos proporcionados por la Asociación de Instituciones de Inversión colectiva (Inverco), los fondos monetarios registraban un rendimiento del -0,05%, los productos de renta fija a corto plazo caían un -0,5%, los de renta fija a largo cedían un -1,74%, los productos mixtos de renta fija un -1,74% y los mixtos de acciones un 10,8%. Estos malos datos son la tónica general del sector a esta plazo ya que ninguna categoría genera rentabilidades a un año (de hecho, la caída media del sector en este periodo es del -4,3%). En este escenario, los expertos aconsejan a los ahorradores extremar la vigilancia y ser muy selectivos, especialmente con las comisiones que cobran las gestoras por aquellos productos más conservadores.

Casasús matiza que lo primero es tener claro para qué se necesita el dinero que se invierte porque eso varía la estrategia a seguir, pero al margen de esa premisa considera que “es un buen momento para invertir en activos de riesgo” porque su precio es “bajo” debido al miedo generalizado que hay en el mercado. “Nuestro cerebro es muy cortoplacista y nos cuesta ir en contra de la manada. Sin embargo, actualmente hay motivos para ir a contracorriente”. Para Abante el riesgo que mejor se remunera ahora mismo está en la Bolsa, principalmente en la europea. La renta variable americana está más cara, pero Casasús reconoce que siempre hay que tener acciones en cartera de este mercado, “sobre todo si quieres tener cierta exposición a determinados sectores como el tecnológico”.

“En cuanto a la renta fija, así como no vemos recorrido en la deuda soberana, sí observamos potencial en los bonos de empresas, especialmente aquellos emitidos por empresas de menor solvencia. Otra opción son los activos de países emergentes: aún les queda algo de sufrimiento, pero las valoraciones son muy atractivas”.

atlCapital. Félix López, director de inversión de atlCapital, cree que estamos en una situación donde la pregunta clave es cuánto tiempo podemos aguantar la inversión. “Si el dinero lo vamos a necesitar en un plazo inferior a los 12 meses, lo mejor es no invertir en nada porque la rentabilidad que te van a dar los llamados activos sin riesgo es, en muchos casos, negativa”.

A medida que se amplia ese plazo temporal, el inversor debería ir asumiendo más riesgos. “La renta fija pública ahora mismo es el activo más dopado por las políticas de los bancos centrales. Una curva de tipos donde, como en el caso de la deuda alemana, hasta plazos de siete años la rentabilidad es negativa no tiene sentido. Más atractivo vemos el crédito empresarial, pero siempre de emisiones de entre tres a cinco años”. En cuanto a la Bolsa, López cree que la volatilidad, lejos de atenuarse, va a incrementarse en los próximos meses. “Por eso es tan importante el tema de la valoración. Existen en muchos sectores compañías baratas y muy baratas. Nos gustan las farmacéuticas, las empresas ligadas a mercados a emergentes y estamos empezando a tener exposición a determinadas petroleras”.

Orienta Capital. “Seguimos apostando por los fondos monetarios como una alternativa para el ahorro más conservador. Sin embargo, recomendaríamos fondos de entidades no bancarias debido a que tienen unas comisiones demasiado elevadas. En concreto, nos gustan los fondos monetarios de Mutua y Ahorro Corporación”, asegura Pablo del Río, socio de análisis de Orienta Capital. “Nuestra visión es que vamos a pasar un periodo largo donde la rentabilidad para cualquier tipo de riesgo va a ser inferior a la media histórica con una gran volatilidad. Por eso es importante tener en cartera fondos de gestión alternativa o los denominados equity market neutral [pueden tener estrategias alcistas o bajistas en Bolsa]”, concluye Del Río.