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La liquidación del Banco Madrid sigue sin cerrarse un año después

Cuando fue intervenido contaba con 5.464 millones de fondos, 24 oficinas y 281 empleados. Todo ha desaparecido

Sede del Banco de Madrid, en la plaza de Colón de Madrid

El 10 de marzo de 2015 se derrumbó todo alrededor de Banco Madrid. La entidad, dedicada a banca personal y privada, acabó en un proceso de liquidación mediante concurso de acreedores. Esta operación todavía no ha terminado, después de atravesar muchas dificultades que han exigido incluso la modificación de una ley. Uno de los asuntos más polémicos fueron los fondos de inversión, que pese a estar fuera del concurso, estuvieron más de cuatro meses congelados sin que los clientes pudieran acceder a ellos ni que un gestor los protegiera.

Aquel 10 de marzo, la Financial Crime Enforcement Networks (FinCEN), dependiente del Tesoro de Estados Unidos, emitió una nota considerando a la Banca Privada de Andorra (BPA) como una entidad sospechosa de realizar blanqueo de capitales y prohibió a las entidades norteamericanas mantener cuentas y transacciones con BPA. Horas después, la autoridad supervisora andorrana, INAF. Decidió intervenir BPA. Casi la mismo tiempo, la Comisión Ejecutiva del Banco de España intervino su filial, Banco Madrid, para "conocer su situación" y "asegurarse de que no se realizaban actividades ilícitas relacionadas con el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo", según una nota redactada por el supervisor.

A partir de ese momento, todo el proceso se aceleró y el 12 de marzo el consejo de administración pidió su sustitución al Banco de España, quien nombró administradores propios "para evitar daños a los clientes de la entidad", según la citada nota. Ese mismo día, la comité permanente de Comision de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac) realiza un disparo mortal al decidir enviar a la fiscalía un informe con supuestos "indicios de delito y operaciones sospechosas de blanqueo de capitales". Estos hechos, como admite el Banco de España, "se publican en la prensa en los días siguientes", pese a estar bajo el secreto más absoluto.

El 14 de marzo, Joan Pau Miquel, consejero delegado de BAP y Banco Madrid es detenido y encarcelado. Hoy sigue en prisión.Tras la publicación del encarcelamiento del consejero delegado y de las acusaciones del Sepblac, los clientes retiraron 124 millones hasta el 13 de marzo. El Banco de España consideró que a este ritmo se quedaría sin liquidez, aunque Banco Madrid tenía activos muy fácilmente vendibles en el mercado. El supervisor, además, le cortó el acceso a la liquidez del BCE aplicando, según declaró, normas del Eurosistema. Inició el trámite de concurso, con un coste aproximado de 160 millones, una cantidad "para la que el propio banco tiene recursos".

Banco Madrid tenía, en el momento de la intervención y disolución, 5.464 millones de fondos gestionados, 24 oficinas y 281 empleados. Todo ha desaparecido, aunque sus dueños, la familia Cierco, pleitea contra las autoridades andorranas y de Estados Unidos porque consideran que nunca se demostró un blanqueo de capitales que justificara esta medida.