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Abengoa recibirá 1.200 millones de capital nuevo para sobrevivir

Los acreedores se han comprometido a refinanciar otros créditos por 600 millones

Planta de Abengoa en Sevilla. REUTERS

La nueva Abengoa recibirá 1.200 millones de euros para reforzar su capital social además de la deuda que se capitalice, según el principio de acuerdo firmado la noche del martes por los acreedores (bancos y bonistas). Este preacuerdo deberá ser respaldado por el 75% de los acreedores antes del 28 de marzo, fecha límite para que la empresa no entre en concurso. También contempla la refinanciación de los créditos aportados para dotar de liquidez a la compañía.

Abengoa dio la noche del martes un paso esencial para salvar la suspensión de pagos. Tras muchos tiras y aflojas, la banca acreedora (el denominado G-7 que forman Santander, Sabadell, CaixaBank, Popular, Bankia, HSBC y Crédit Agricole y representa KPMG) y los bonistas (representados por la firma Houlihan Lokey) desatascaron el embrollo en el que había entrado la negociación.

El acuerdo, por el cual los acreedores tomarán la mayoría del capital, supone que la nueva Abengoa se constituirá con un capital social de unos 2.200 millones. Del total, el 55%, es decir, 1.200 millones, corresponderán a una aportación nueva cuya suscripción está abierta para los actuales acreedores y lo que quieran participar. No obstante, los bonistas se han comprometido a respaldar todo lo que quede por cubrir, con lo que esperan rentabilizar adecuadamente su inversión.

Los acreedores, además de la participación que puedan tener en esa aportación, contarán con otro 40% como consecuencia de la capitalización de la deuda actual. Mientras tanto, los actuales accionistas verán diluida su participación actual al 5% y la familia Benjumea, en concreto, con menos del 2%. Los acreedores recibirían un 5% adicional si se cumple el plan de viabilidad al completo con el pago de toda la deuda.

Además, los acreedores se han comprometido a una refinanciación de créditos actuales por valor de entre 500 y 600 millones. En esta cantidad se contabiliza el préstamo de 125 millones recibido antes de la presentación del preconcurso, así como los firmados posteriormente como los 113 millones (106 más siete que estaban pendientes) de liquidez que recibió en diciembre y los 110 millones que necesita para afrontar los pagos de marzo (anteriormente se habían cifrado las necesidades en 165 millones) y que aportarán los bonistas.

Refinanciación

La refinanciación de los dos primeros créditos citados se hará a un tipo de interés del 5% más euríbor por un periodo de dos años. Los 110 millones pendientes tendrán el mismo tratamiento que los 1.200 millones de capital nuevo, es decir, al 5% con un 4% de comisión de apertura y un 9% de comisión de cierre.

En este principio de acuerdo alcanzado con acreedores que representa en torno al 45% de la deuda del grupo, por lo que necesita al menos otro 30% para evitar la suspensión de pagos antes del 28 de marzo. Posteriormente, debe ser sometido al consenso de la empresa que ahora preside Antonio Fornieles.

El proceso de negociación se desbloqueó después de que el expresidente y principal accionista de Abengoa, Felipe Benjumea, desistiera en sus intenciones de mantener una participación de control. La aspiración de Benjumea de contar con una participación del 12,5% en la nueva Abengoa, que podría posteriormente incrementarse al 30% si se cumplía el plan de viabilidad, era considerada “inasumible” por los acreedores. Benjumea cedió después de exigir la cabeza de su sustituto, José Domínguez Abascal.

La inminencia del cierre del acuerdo para el rescate de Abengoa llevó a los títulos de la compañía a dispararse en Bolsa, llegando a revalorizarse las acciones B un 145% en las últimas tres sesiones anteriores a ayer. Ayer miércoles, sin embargo, cayeron un 12,67% dejando el valor de la acción en 32 céntimos. Las acciones A, que cotizan en menor número en el mercado que las B pero cuentan con mayores derechos de voto, cedieron un 19,66% hasta 72 céntimos.