La holandesa APM cierra la compra del grupo TCB por 911 millones

Invertirá 364 millones en las terminales, de los que 182 serán para Barcelona

Vista de la terminal de contenedores del puerto de Barcelona, perteneciente a TCB.

La compañía holandesa APM Terminals ha completado la adquisición del 100% del Grupo Marítimo TCB por un total de 1.000 millones de dólares (911 millones de euros). Así lo han explicado este miércoles en rueda de prensa el consejero delegado de Grupo TCB, Xavier Soucheiron, y el TCB Programme Director APM Terminal, Martijn Van Dongen. La operación incluye las terminales ferroviarias y portuarias de Grupo TCB de Barcelona, Valencia, Castellón, Gijón, Yucatán (México), Quetzal (Guatemala) —en construcción con el objetivo de estar operativa en mayo—, Buenaventura (Colombia), y Paranagua (Brasil).

Por su parte, las terminales de Canarias y Turquía están pendientes de recibir en "las próximas semanas", según Soucheiron, la aprobación de las autoridades turcas, un proceso que se ha retrasado por una cuestión burocrática —una parte de la participación de TCB en la terminal turca se realizó a través de las de Canarias y por eso que su venta no se ha formalizado aún—.

Soucheiron ha defendido cerrar la transacción a falta de estas tres terminales porque suponen menos del 5% del valor total de la operación, que empezó a fraguarse cuando en septiembre del año pasado APM Terminals alcanzó un acuerdo con la española Pérez y Cia para adquirir su 61% en Grupo TCB. En octubre los accionistas restantes decidieron también vender su participación.

La transacción supone para APM Terminals, que ya tenía presencia en España en Algeciras, sumar en una primera fase ocho puertos con un volumen total ponderado por participación de dos millones de TEU, ampliando la red del grupo holandés hasta los 72 puertos en 69 países y suponiendo un aumento del tráfico del 7%.

Nuevas inversiones

APM Terminals invertirá 364,4 millones de euros en los próximos años en actualizar y ampliar estas terminales, de los que 273,3 millones se destinarán a las terminales españolas y, de éstos, 182,2 a la de Barcelona: "Queremos que Barcelona tenga una ingeniería líder global". Estas inversiones comportarán ampliaciones de concesión por un plazo de 50 años y, en algunas terminales, de hasta 75.

TCB, que facturó 403 millones de euros en 2015, un 5% más, desaparecerá como marca al integrarse en APM Terminals, que registró unas ventas de 4.100 millones de euros el año pasado, si bien Soucheiron mantendrá su puesto de consejero delegado: "Teníamos una dimensión media y necesitamos competir en un mundo global. La operación tiene más ventajas que inconvenientes".