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Los vaivenes bursátiles pasan factura al mayor fondo soberano del mundo

El brazo inversor noruego registra en 2015 su rentabilidad más baja en un lustro, pero logra remontar el vuelo en el tramo final del año. El Gobierno retira fondos en enero

El consejero delegado del fondo soberano noruego, Yngve Slyngstad.

Las turbulencias bursátiles lastraron el año pasado las cuentas del mayor fondo soberano del mundo, el Fondo de Pensiones del Gobierno noruego. El instrumento financiero a través del cual las autoridades del país nórdico invierten parte de los beneficios cosechados por su potente industria petrolera logró el año pasado una rentabilidad en sus inversiones del 2,7%, una cifra sustancialmente inferior al 7,6% de 2014 y un punto por debajo del rendimiento medio anual desde su creación en 1998 (3,7%). El valor de sus inversiones en Bolsa repuntó un 3,8%, su cartera de activos inmobiliarios se revalorizó un 10% y la rentabilidad de sus posiciones en renta fija se quedó en el 0,3%, según los datos hechos públicos este miércoles. El fondo noruego controla activos por valor de 756.000 millones de euros e invierte en más de 9.000 compañías de 67 países de todo el mundo.

"2015 fue un año de alta volatilidad, en el que los tipos de interés negativos se generalizaron, hubo problemas en el mercado de divisas, el precio del petróleo cayó y empeoraron las expectativas económicas para los países emergentes", subraya el consejero delegado del Fondo, Yngve Slyngstad, en la nota de presentación de resultados. Ante estas crecientes turbulencias en los mercados de valores, que se han extendido también a los primeros compases de 2016, los gestores del fondo noruego han optado por centrarse en el sector inmobiliario —el más rentable para ellos en 2015—, en el que han acometido menos inversiones pero más cuantiosas. A finales del año pasado, algo más del 61% de los activos del fondo estaban en Bolsa; casi el 36%, en renta variable y el 3%, en el mercado inmobiliario.

El mundo financiero global suele observar a este tipo de fondos por dos motivos: por su capacidad para predecir los movimientos futuros en los mercados y porque su comportamiento suele replicar con bastante exactitud los movimientos de los mercados.

Tras un verano de infarto en los principales parqués financieros mundiales, el fondo noruego logró remontar el vuelo después de haber cosechado dos trimestres con rendimientos negativos y no se sumó a la fiebre inversora de ventas masivas del verano y del primer tramo de 2016.

Primeras retiradas de fondos por el batacazo del petróleo

"No hemos participado de estas ventas masivas y no planteamos hacerlo", ha señalado este miércoles Slyngstad, informa Bloomberg. Las declaraciones del máximo responsable del brazo inversor del Estado noruego son especialmente significativas en un momento en que arrecian las dudas sobre si los fondos soberanos de países exportadores de materias primas (desde Qatar hasta Noruega) están o no deshaciendo posiciones para hacer frente a sus ingentes necesidades de liquidez, en cuyo caso estarían contribuyendo a los recientes vaivenes en las Bolsas mundiales.

Sin embargo, la época dorada en la que las arcas noruegas —repletas por los ingresos fiscales provenientes del sector petrolero— no dejaban de alimentar año tras año las cuentas de su brazo inversor parece haber llegado a su fin. Este miércoles, el banco central del país nórdico ha reconocido que 2015 pudo ser el último año en el que el dinero aportado haya superado las retiradas: la brutal caída en el precio del petróleo, que ha pasado de 100 a 40 dólares en poco más de un año, ya ha empezado a hacer mella en las hasta hoy saneadas finanzas públicas y, solo en enero, el Gobierno noruego tuvo que sacar del fondo 725 millones de euros frente a los casi 4.500 aportados el año pasado. Esta retirada se produce mucho antes de lo previsto en los cálculos iniciales, tal y como ha reconocido este miércoles el primer ejecutivo del fondo.

Las inversiones individuales que más contribuyeron al rendimiento del fondo en 2015 fueron tres empresas del sector tecnológico, Google-Alphabet, Amazon y Microsoft. En el lado contrario, las tres que más lo lastraron fueron la petrolera Royal Dutch Shell, la firma de materias primas Glencore y el Banco Santander.

Por sectores, como era de esperar, las compañías de gas y petróleo fueron las que peor desempeño tuvieron el año pasado (-14% de rentabilidad) arrastradas por un declive de los precios que se está dejando sentir en sus cuentas de resultados.