Los pioneros del bienestar

Las máquinas de la firma italiana Technogym han revolucionado los gimnasios modernos

La empresa es proveedora de hoteles, clubes y de máquinas para rehabilitación en hospitales.

Nerio Alessandri comparte con otros importantes empresarios el lugar donde inició su historia: un garaje. En el de su casa de Cesena, unos 95 kilómetros al suroeste de Bolonia (Italia), empezó con 22 años a construir equipos para gimnasios inspirados en los modelos estadounidenses fotografiados en los catálogos que recibía. Era 1983. Un unos meses después fundó Technogym. Hoy su empresa es líder mundial en el sector, cuenta con 2.200 empleados y 14 filiales internacionales, y exporta el 93% de su producción a más de 100 países.

El lema de Technogym es the wellness company, la empresa del bienestar. Y es esta la idea que subyace en la estrategia de la firma: abandonar el concepto de fitness, la simple idea de ponerse en forma, para hacerse promotora de una filosofía que pone en su centro un concepto de bienestar integral: “Nuestro objetivo es la creación de un ecosistema del bienestar, logrado gracias a unos productos constantemente conectados a la Red, que permitan a nuestros usuarios tener en todo momento un estilo de vida saludable”, explica Alessandri.

En la época del Internet de las cosas, este afán significa digitalización. Las últimas generaciones de equipos Technogym se conectan a los smartphones a través de una aplicación específica, y a su vez a un almacén de datos en línea, Mywellness cloud, que permite al usuario vigilar en todo momento su entrenamiento y su condición física.

Toda una carrera

1983. Nace la empresa en el garaje de la casa de Nerio Alessandri. Hack Squat es su primera máquina.

1988. Desarrolla un sistema que regula los equipos según la frecuencia cardiaca del usuario.

2004. La empresa es nombrada proveedora de sus primeros Juegos Olímpicos: los de Atenas.

2010. Inaugura su primera tienda en Nueva York. Lanzan Visioweb, la primera de sus máquinas que integra internet, TV y Ipod durante el entrenamiento.

Alessandri destaca que ese avance tecnológico ha permitido a su empresa convertirse en proveedor de hoteles, clubes deportivos e incluso de máquinas para la rehabilitación a hospitales. El Real Madrid, el Chelsea y el Milan son solo algunos de los clubes de fútbol que utilizan productos Technogym, así como los equipos de fórmula 1 Ferrari y McLaren. La firma italiana es también proveedora oficial de los Juegos Olímpicos que se celebrarán este verano en Río de Janeiro, y lo fue también en las últimas cinco ediciones. Según los datos de la propia empresa, más de 65.000 gimnasios y 100.000 viviendas privadas en todo el mundo cuentan con sus equipamientos.

Los resultados financieros atestiguan este éxito. El año pasado Technogym facturó 511,8 millones de euros, un 10% más que en 2014, con un beneficio bruto (EBITDA) de 86,7 millones, un 40% más en términos interanuales. A finales del mes pasado —tras haber barajado la posibilidad de vender parte de la firma a algunos fondos de inversión extranjeros—, Technogym ha presentado por fin el primer borrador del folleto informativo a la Consob, el regulador bursátil italiano, para empezar a cotizar en el parqué de Milán.

Nerio Alessandri.  

Salvo Testa, profesor de estrategia empresarial de la Universidad milanesa Luigi Bocconi, sostiene que los logros de Technogym se deben a tres etapas fundamentales en la innovación de sus productos: “La primera fue en términos mecánicos, con la construcción de máquinas con elevadas prestaciones a las que añadió también el diseño italiano, un elemento que la distinguió de los competidores estadounidenses, que en ese momento lideraban el mercado; la segunda fue la introducción en sus equipos de parámetros biométricos que fuesen más allá de la musculación pura y simple que arrasaba en los años ochenta, y la tercera, más reciente, ha sido la conectividad y la integración con productos de vanguardia como las gafas de Google”.

Ese último paso ha abierto a la firma las puertas de un mercado inédito: “Hoy en día los productos de Technogym compiten también con Wii Fit [la plataforma para entrenar creada por Nintendo para conectarla a su consola de videojuegos] y en general con todos aquellos productos que forman parte de la wearable technologies. Y eso porque tiene como objetivo ofrecer al usuario una experiencia que vaya más allá del gimnasio”, arguye Michele Costabile, catedrático de la Universidad LUISS Guido Carli de Roma.

Un estilo de vida

El académico ve en los vínculos con la zona en la que se ubica la firma otra clave para entender su recorrido empresarial: “Cesena se halla en el corazón de la Romagna, una región famosa por el estilo de vida relajado y la buena comida, que además es patria del motor y de la mecánica de alto nivel [Maranello, donde tiene su sede Ferrari, está a unos 140 kilómetros, e Imola, sede de un gran premio, a unos 60]. En general, toda la costa adriática alberga empresas que han heredado una tradición artesanal de primer nivel, arraigada en el Renacimiento italiano. Technogym es una mezcla de estos elementos”. No es una casualidad que en Rimini, ciudad costera referencia internacional del turismo de sol y playa, se celebre Rimini Wellness, entre las principales ferias del sector en Europa.

Las características de esa región son también la base de Wellness Valley, la idea con la que Alessandri quiere convertir la Romagna —donde hay 2.500 empresas y 9.000 empleados en el sector del estilo de vida—, en un hub del bienestar. El proyecto se basa en una sinergia con la Universidad de Bolonia, que ha concentrado ahí el 70% de las licenciaturas que tienen que ver con alimentación, educación física y biotecnologías, entre otras, así como con la región Emilia-Romagna, que cuenta con uno de los servicios sanitarios más avanzados de Europa y que desde 2014 prescribe el ejercicio físico como si fuese un fármaco. El objetivo, asegura Alessandri, es “crear la comunidad wellness más avanzada del planeta”.