Coca-Cola pagará los días de huelga a los trabajadores de Fuenlabrada

La empresa abonará las nóminas de los cerca de 60 días de paro que los empleados dejaron de recibir por sumarse a las movilizaciones.

Los trabajadores de Coca-Cola en la fábrica de Fuenlabrada y la empresa Coca-Cola Iberian Partners acordaron este lunes el pago de los salarios que no se percibieron durante la huelga de los trabajadores durante el 31 de enero y el 3 de abril de 2014. También pactaron el abono de la parte proporcional de la paga extraordinaria que dejaron de percibir.

Estaba previsto que el pasado viernes tuviera lugar el juicio interpuesto por los trabajadores de Coca-Cola Iberian Partners del centro de Fuenlabrada, en relación con el abono de los salarios que dejaron de percibir por los días que estuvieron de huelga entre febrero y abril de 2014.

Tras declarar nulo el ERE, no procedía el descuento de los salarios y los trabajadores denunciaron a la empresa. El pasado viernes, en la conciliación previa al juicio, se llegó al acuerdo con la empresa del pago de aquellos salarios dejados de percibir y se fijó la fecha para el mismo, siendo efectivo a finales de marzo de 2016.

Por su parte, fuentes de Coca-Cola Iberian Partners aseguraron este lunes que la embotelladora siempre había estado "dispuesta" a abonar esos salarios, pero que había "discrepancias" en cuanto a las cantidades.

El portavoz del comité de empresa de la factoría, Juan Carlos Asenjo, ha indicado que los importes a percibir por los trabajadores, que ha cifrado en un mínimo de 204, son de unos 6.000 euros de media. CC OO ha destacado que la compañía ha optado por abonar dichos salarios antes del 31 de marzo de 2016 "ante la posibilidad de obtener otra sentencia negativa".

Asenjo ha hecho hincapié en que la compañía ya había reconocido dicha deuda en el resto de centros de trabajo en los que se habían producido situaciones similares. Fuentes de la compañía han asegurado que Coca-Cola siempre se había mostrado "dispuesta a entregar esta cantidad" y que los pagos aún no se habían efectuado porque, en algunos casos, "existían discrepancias en los importes a percibir".

La empresa ha asegurado que su voluntad es la de "normalizar la situación en el centro" y que, en este aspecto, "siempre ha querido llegar a un acuerdo" que evitara judicializar el proceso. CC OO, por su parte, considera que el "esquirolaje empresarial cometido por la dirección de la empresa en aquella huelga, dio lugar a la nulidad del ERE y por lo tanto, no procedía el descuento de los salarios, motivo por el cual, se produjo la denuncia correspondiente".

Asenjo ha valorado que con este acuerdo "se hace justicia en el ámbito económico", pero estima que "hay otros daños" como el "psicológico" o el "sufrimiento de las familias" que no han sido todavía resueltos, y ha recalcado que los trabajadores quieren "trabajo estable y de futuro en Fuenlabrada".

CC OO ha exigido a la empresa que ponga en marcha el plan industrial y logístico (COIL) que presentó a la Audiencia Nacional para la planta y que retire la "vigilancia intimidatoria que ejerce sobre las personas en sus puestos de trabajo". Por contra, Asenjo sostiene que el trabajo que actualmente se hace en la planta de Fuenlabrada es "paupérrimo" y que los trabajadores se dedican a la "destrucción de producto caducado y poco más", algo que está "lejos del proyecto anunciado".