Las mujeres, las más preocupadas frente a la jubilación

El 52% cree que necesitará apoyo económico de su pareja una vez retirada, según una encuesta

Una camarera atiende una terraza en la zona centro de Madrid.

Feliz día internacional de la mujer. Este 8 de marzo también, como todos los años, hay motivos para festejar. Se puede celebrar, por ejemplo, que las españolas tienen que trabajar 79 días más al año para ganar lo mismo que un hombre, que esta brecha salarial es una de las más elevadas de la Unión Europea o que, pese a tener más estudios, conseguimos menos trabajo y de peor calidad. Estas son solo algunas sugerencias: la lista de los logros conseguidos por la igualdad real es larga y apunta a que la vida después de la jubilación podría ser aún más desoladora. 

De acuerdo con una encuesta llevada a cabo por la aseguradora Aegon, el 63% de las mujeres no confía en poder disfrutar de una jubilación cómoda —frente al 49% de los hombres—, y cinco de cada 10 mujeres creen que necesitarán el apoyo económico de su pareja una vez que salgan del mercado laboral. A la luz de las estadísticas, el dato no sorprende: la pensión media de las asalariadas es un 36% inferior a la de los hombres: 771,07 euros contra 1.210,26, según los datos de la Seguridad Social del pasado febrero.

Una resolución del Parlamento Europeo, publicada en enero y relativa a los efectos de la crisis en la igualdad entre hombres y mujeres, señala que los varones fueron los primeros en sufrir el impacto negativo de la recesión, pero que en la actualidad las mujeres “se ven más afectadas por sus efectos (mayor y creciente presencia en trabajos precarios y a tiempo parcial, mayor riesgo de despido, salarios más bajos, menor cobertura de los sistemas de protección social, etc.) y también se verán más afectadas a más largo plazo”.

“Las mujeres están más preparadas que nunca y participan activamente a la vida económica del hogar, pero es cierto que existe un mayor porcentaje de trabajo a tiempo parcial al que se une la brecha salarial”, enumera Marta Acebo, portavoz de Aegon. Frente a este escenario “¿qué futuro se puede tener?”, reclama. 

La brecha salarial y la ‘generación sándwich’ 

En 2014, el salario medio mensual de las mujeres fue de 1.618,1 euros, 500 euros menos que el percibido por los hombres, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Aunque la cuantía del sueldo subió para ambos grupos, también la brecha salarial siguió ampliándose pese a la reactivación de la economía y a la creación de empleo.

El 90% de las personas que reciben una pensión de entre 350 y 400 euros son mujeres

“La brecha salarial [...] perjudica a las mujeres no solo porque merma sus ingresos económicos actuales, sino porque también reduce la cuantía de sus prestaciones sociales presentes y futuras”, señala un estudio de UGT presentado con ocasión de este día internacional de la mujer trabajadora. El informe subraya que el 90% de las personas que reciben una pensión de entre 350 y 400 euros son mujeres y que menos de dos de cada 10 llegan a acceder a las prestaciones más elevadas, aquellas que superan los 2.567 euros. 

A esta situación se añade la preocupación por los familiares dependientes: más del 90% de las excedencias por cuidado familiar son disfrutados por las mujeres, según detalla el informe de UGT, y más de la mitad de las féminas encuestadas por Aegon cree que tendrá que asumir la carga añadida de mantener a algún familiar, en especial a los hijos. “Es la llamada generación sándwich”, señala Acebo: “Tener que cuidar económicamente tanto a los padres como a los hijos”.  

La tarea pendiente del ahorro

En España, el ahorro es una tarea pendiente. De acuerdo con el estudio de Aegon, elaborado a partir de 16.000 encuestas en 16 países, los españoles están entre los menos preparados para la jubilación. La aseguradora asigna al país una nota de cinco sobre 10, y subraya que mujeres y jóvenes son los peores parados en esta valoración. 

Los ahorradores españoles están entre los menos preparados para la jubilación

“Da la casualidad que el ahorrador habitual es hombre”, ironiza Acebo. Más de la mitad de los varones tienen este perfil, mientras que la mayoría de las mujeres son ahorradoras aspiracionales, es decir que de momento no están guardando dinero para el futuro, pero sí tienen planeado hacerlo. Según el estudio, los ahorradores aspiracionales pueden tener problemas para ahorrar porque sus ingresos no son muy altos o porque no tienen acceso a un plan de pensiones en su trabajo”. De hecho, la mitad de los encuestados e independientemente del sexo, ha afirmado que estaría interesado en participar en un plan de pensiones ofrecido por su empresa, aunque la mayoría admite que la compañía donde trabaja no ofrece esta opción.

En este panorama, el 40% de las mujeres reconoce ahorrar poco o nada para su futuro y el 39% admite planificar poco o nada sus finanzas. Hay preguntarse si el día de mañana esa cantidad que se dedica al ahorro va a ser suficiente para mantener el actual estilo de vida”, señala la portavoz de Aegon.

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