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El crédito a hogares, entre los más baratos de la zona euro

El interés de los préstamos a empresas acorta distancias con el promedio europeo en el inicio de 2016

La masiva inyección de liquidez desde el Banco Central Europeo (BCE), la incipiente recuperacion económica y la necesidad de las entidades de hacer más operaciones para mantener el beneficio con márgenes bancarios más bajos confluyen para abaratar el coste del crédito en España. Los últimos datos del BCE revelan que el préstamo a hogares, ya sea para vivienda o para consumo, está entre los menos costosos de la zona euro. En el préstamo a empresas, el interés aplicado acorta distancias con el promedio europeo.

El repunte de los intereses en los préstamos a empresas y familias ha sido uno de los indicios más claros del cierre del grifo del crédito en España durante los años más duros de la crisis. En esa etapa, el diferencial en lo que se cobraba a clientes con el promedio de la zona euro aumentó. Pero en el último año, la situación se ha dado la vuelta.

Los datos difundidos ayer por el BCE evidencian el cambio de tendencia. El caso más llamativo es el del préstamo a familias para operaciones de consumo. En los créditos a tipo variable de esta modalidad, el diferencial con la zona euro llegó a superar los 300 puntos básicos (11,8% frente a 8,7% de la eurozona en 2008) y se mantuvo muy alto durante varios años. Desde hace varios meses, el coste de los préstamos al consumo concedidos en España es menor que en el promedio de la zona euro. Y en enero, el tipo de interés medio aplicado (4,7%) es ya el quinto más bajo de la zona euro.

En el caso del préstamo para la adquisición de viviendas (el crédito hipotecario) a tipo variable, las diferencias entre los países de la zona euro son mucho menores. Y, aunque, en algún momento de la crisis el coste del crédito hipotecario llegó a ser 50 puntos básicos más alto que en el promedio de la zona euro, el interés de esta modalidad de préstamo en España —más del 90% de los créditos hipotecarios que se formalizan son a tipo variable— suele ser más bajo. En enero, el interés medio, según la metodología del BCE, fue del 1,76%, sólo por detrás de Finlandia (1,22%).

Beneficiados por el BCE

Las masivas inyecciones de liquidez a la banca desde el BCE y la abrupta reducción de los tipos de interés que ha promovido también el supervisor del euro han llevado a una bajada generalizada del coste del crédito en toda Europa: el euríbor a varios plazos (hasta los 12 meses) usado como referencia en los tipos variables está en tasas negativas. “Pero España está entre los países que más se han beneficiado. Las compras de deuda del BCE han reducido la prima de riesgo y eso también se ha transmitido a los intereses que aplica la banca”, explica Joaquín Maudos, catedrático de Economía de la Universidad de Valencia e investigador del Ivie.

Maudos relaciona ese mayor aprovechamiento de los estímulos del BCE con una peor posición de partida tras el impacto de la crisis en España. “Con los márgenes tan bajos, los bancos necesitan hacer muchas más operaciones y eso abarata el precio”, explica el catedrático, que expresa un juicio ambivalente sobre cuánto incide la competencia entre las entidades españoles: “El diferencial aplicado respecto al euríbor cae, lo que podría ser señal de competencia. Pero, al mismo tiempo, la concentración en el sector ha sido mucho mayor que en otros países europeos”.

En los préstamos a las pymes, el diferencial con la zona euro es ahora incluso menor (3,57% frente a 3,22% de media europea en operaciones de menos de 250.000 euros) que en el crédito a grandes compañías (1,81% frente a 1,43% en operaciones de más de un millón de euros). Los peor parados son los autónomos: el interés para crédito a empresarios individuales es del 4,5% frente al 2,6% de la zona euro.