Nace la Asociación Española de Fintech e Insurtech

La comunidad quiere favorecer el desarrollo de las 'start-ups' del sector de las finanzas y de los seguros

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Este miércoles se ha celebrado la primera reunión de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), cuya creación se anunció la semana pasada y que nace con el objetivo de favorecer el desarrollo de las start-ups vinculadas al sector de las finanzas y los seguros. “Queremos poner a España en el centro del mapa de la innovación financiera de nueva generación. Madrid y Barcelona tienen todo para constituirse en nuevos hubs de fintech, a la altura de Londres”, asegura Pablo Gasalla, vicepresidente de la asociación y fundador de iAhorro.com.

AEFI, que actualmente cuenta con unos 70 asociados —y con el apoyo de Foro Fintech, Spain Fintech Hub, Instituto de Estudios Bursátiles y Spain Financial Center—, pretende convertirse en el punto de encuentro de todas las empresas tecnológicas dedicadas a los sectores del fintech e insurtech. Facilitar su crecimiento, innovación y acceso a la financiación están entre las prioridades de la organización. Además, la asociación se propone impulsar la cooperación con alianzas similares en el extranjero y colaborar con los reguladores, con los mismos bancos y con las aseguradoras. Para ello, creará un área de investigación que facilite la dinamización del ecosistema y compartir las buenas prácticas de la industria. 

En España no existe una lista exhaustiva del número de start-ups que operan en el país. Y este es otro reto de la recién nacida organización: funcionar como un registro que recopile todas las iniciativas vinculadas con el sector de las finanzas y los seguros. “Según los datos de la última Fintech Unconference, en España hay 79 empresas de este tipo, con una financiación en torno a 200 millones de euros, aunque estamos seguros de que hay alrededor de una centena”, detalla Gasalla. De acuerdo con la plataforma Venture Watch, el 9,6% de las inversiones en start-ups en España fueron para el sector fintech en 2015, pero se espera que en el 2016 el volumen pueda multiplicarse hasta por tres, remacha el vicepresidente de la asociación.

Apuestas y desafíos del ecosistema español

El origen de las start-ups de fintech e insurtech no es reciente —Paypal, nacida a finales de los 90, se considera como el primer ejemplo de éxito del sector—. Sin embargo, fue solo hace 10 años que estas iniciativas empezaron a imponerse con fuerza en el mercado anglosajón. En España, explica Gasalla, “el ecosistema de emprendimiento ha explotado en los últimos años”, y el grueso de la financiación ha llegado en 2015. La ventaja, apunta, es que el crecimiento es progresivo, aunque la alta bancarización del país hace que sea más lento en la industria financiera. “Pero la tendencia es imparable”, asegura.

La ola principal de compañías fintech empezó hace casi 10 años

Para que esto ocurra, sin embargo, hay que enfrentarse a uno de los grandes retos que amenaza el ecosistema español de start-ups: la regulación. “Los legisladores deberían profundizar en crear un marco favorable y estable para la creación y desarrollo de estas empresas, emulando el ejemplo de Londres [...], San Francisco y Nueva York”, recomienda el vicepresidente de la asociación.

Gasalla vaticina que la industria cambiará por completo en los próximos años, gracias a una transformación en la mentalidad del consumidor. En su opinión, “solo las empresas capaces de crear una experiencia de usuario excelente, personalizada, transparente, de valor, sin sobreprecio, sin fricción, y desde el móvil, sobrevivirán. Algunos bancos están apostando por su transformación digital, y la creación de un ecosistema fintech en España contribuiría también positivamente a estas entidades”. En su opinión, los bancos tienen la “obligación de transformarse a este nuevo entorno”, ya que sus márgenes se van a reducir de manera considerable en los próximos años debido a la competencia digital. “Creo que la reflexión no es si vamos hacia una banca sin bancos, sino más bien, vamos a una banca sin este tipo de bancos”, concluye.