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Müller fija 2016 para poner las bases para “fundar una mejor Volkswagen”

El presidente del grupo alemán pide tiempo para resolver el problema de los motores diesel trucados

Volkswagen intenta dejar atrás cuanto antes el escándalo de los motores diesel que estalló en septiembre. En ese intento de pasar página, el presidente del grupo alemán, Matthias Müller, ha señalado esta noche en el prólogo del Salón de Ginebra, uno de los principales para el sector de la automoción, que este año se pondrán las bases de “la fundación de una nueva y mejor Volkswagen”.

El grupo alemán sigue su etapa de contrición a la vez que intenta ganar tiempo para conocer los orígenes del dieselgate, un terremoto que no solo ha sacudido a la marca, que vendió más de once millones de coches con los motores trucados para evitar que sus excesos de contaminación fueran detectados por los reguladores, sino que también genera incertidumbre en el conjunto de la industria. Müller ha admitido que el dieselgate ha truncado la confianza de sus clientes y se saltó “los límites éticos” de la marca.

Pero el presidente del grupo alemán también ha pedido tiempo para que los investigadores contratados por la compañía para esclarecer el caso puedan tener el tiempo que requieran: “El tiempo que llevará [esa investigación] está más allá de nuestro control”, ha admitido, en una clara referencia a la presión de las autoridades estadounidenses para que el grupo esclarezca sus problemas antes de que se supere medio año del anuncio del problema. Una vez se tengan los informes, ha señalado, ellos tomarán las mejores decisiones.

Pero Müller, en un acto en el que estaban representadas las diferentes marcas del grupo ante centenares de periodistas, ha subrayado que el escándalo de los motores EA 189 no detendrá el avance de la compañía. “Volkswagen debe usar la crisis para acelerar el cambio necesario”, ha dicho, antes de centrarse en las dos bases de esa nueva etapa para el grupo: Diseño y digitalización y los proyectos de movilidad, en el que se enmarca la definición del coche autónomo (autoconducido).

“Estoy seguro de que nos convertiremos en parte en una compañía de software y de servicios”, ha señalado, haciendo referencia al año 2025. Para ello, el grupo prevé abrir tres centros de desarrollo en Postdam (Alemania), California (Estados Unidos) y China. En esos centros, según los planes de la compañía, diseñadores y especialistas en digitalización trabajarán mano a mano para “diseñar el coche del futuro”.

A esas dos pautas se unirá el desarrollo del vehículo eléctrico en el grupo, con la intención de tener listo al final de la década de vehículos de pila con una autonomía para recorrer 500 kilómetros. “Recargar requerirá el tiempo de una pausa para tomar un café”, ha afirmado.