España registró el año pasado la mayor salida de capitales desde 2012

Los inversores sacaron del país 70.200 millones de euros en 2015. Sólo en diciembre, retiraron 19.000 millones

La financiación a la economía española se redujo en 70.200 millones en 2015, según los datos de la balanza de pagos que publicó este lunes el Banco de España. Es la mayor salida de capitales desde la crisis de deuda europea en 2012, cuando la incertidumbre sobre la continuidad del proyecto del euro llevó a los inversores a restringir bruscamente su exposición a los países más cuestionados entonces, como España. La aversión al riesgo que domina los mercados desde la segunda mitad de 2015 y las compras en el extranjero de inversores españoles revierten ahora una tendencia favorable en los dos años anteriores.

Desde junio del año pasado, las salidas de capital dominan claramente a las entradas de financiación en la economía española. Aquel mes marca la mayor salida neta de recursos en 2015, 21.957 millones de euros, que también fue muy pronunciada en diciembre (19.011 millones).

En la segunda mitad de 2015, ante la incertidumbre sobre el crecimiento económico mundial y el anuncio de que la Reserva Federal de EE UU iba a subir tipos de interés, inversores y prestamistas empezaron a retirarse de las operaciones que consideran más arriesgadas y optaron por valores refugio. Así, las Bolsas acumularon caídas notables, mientras la cotización del oro o las compras de deuda pública alemana y estadounidense se aceleraron.

Sube la aversión al riesgo

En este contexto, invertir en activos financieros españoles volvió a considerarse una operación de riesgo, antes incluso de que las elecciones generales del 20 de diciembre legaran un Parlamento fragmentado que suma una importante dosis de incertidumbre política. En otoño, grandes bancos internacionales advertían de que decisiones de inversión en España se congelaban. Ahora, fuentes de varios despachos de abogados aseguran que los grandes patrimonios han procedido a movilizar capitales ante el aumento de la incertidumbre. Un movimiento en el que pesan también los planes de algunos partidos (PSOE, Ciudadanos y Podemos) para subir impuestos a estas fortunas.

La retirada de recursos financieros en 2015 fue muy voluminosa, pero todavía bastante inferior a la de 2012 (170.500 millones), e incluso a la de 2011 (79.000 millones), cuando la crisis de deuda europea encendió las alarmas de los inversores.

En 2015, la mayor reducción de financiación corresponde a lo que se denomina “otras inversiones”, que incluyen préstamos y depósitos. Aquí, los inversores extranjeros recortaron su posición en 32.300 millones, mientras que los inversores españoles aumentaron su financiación al exterior en 16.600 millones, lo que también es una salida de recursos.

En las inversiones de cartera (la compraventa de acciones y otros títulos), el balance anual es casi nulo: los inversores españoles aumentaron sus compras fuera (salida de capital de 55.900 millones) casi tanto como inversores extranjeros subieron sus compras aquí (55.200 millones). Por último, en las inversiones directas también aumentaron las compras de residentes españoles en el extranjero (41.700 millones de salida de capital), mientras que los inversores extranjeros elevaron en 20.300 millones su posición.

En general, predominaron las salidas de inversión española al extranjero, más que la retirada de inversores extranjeros, algo que tiene que ver también con la acumulación de ahorro generado por empresas y familias españolas en los tres últimos años.

De estas cuentas se excluye la operativa del Banco de España, que en 2015 canalizó las compras de títulos que puso en marcha el Banco Central Europeo. En conjunto, la financiación exterior al Banco de España aumentó en 40.571 millones, que computarían como entrada de capital.

 

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