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Beneficios venidos a menos

Las compañías españolas cotizadas ganaron 24.186 millones en 2015, un 21,6% menos

Se cortó la racha. Y de forma abrupta. Puede ser un alto en el camino o, poniéndose en lo peor, un punto de inflexión. Los resultados empresariales no han podido hacer buena esa máxima del refranero español según la cual “no hay dos sin tres”. En 2015 se produjo una seria caída de los beneficios empresariales después de dos ejercicios consecutivos (2013 y 2014) de fuertes alzas en las ganancias. Además, las previsiones de los analistas para 2016, aunque auguran un rebote de los beneficios por simple comparación interanual, reflejan un llamativo recorte en las estimaciones de resultados durante los últimos meses.

El plazo legal para que las compañías presenten sus cifras de 2015 termina el 29 de febrero. Sin embargo, la mayor parte de las empresas (sobre todo las de mayor tamaño) ya han rendido cuentas. Con los datos que había al cierre de esta edición, el balance es el siguiente: las empresas cotizadas españolas ganaron 24.186 millones de euros el pasado año, cantidad que supone un descenso del 21,6% respecto del resultado neto logrado en 2014. Es verdad que los datos agregados se ven lastrados por las malas cifras de compañías como ArcelorMittal y Repsol, que sufrieron considerables pérdidas por la inestabilidad de las materias primas. Sin embargo, descontado este efecto el resultado tampoco sería para tirar cohetes con un crecimiento del beneficio del 6%.

Las provisiones extraordinarias, como las de Telefónica por su plan de bajas, la debilidad económica de Latinoamérica, principalmente de Brasil, y la todavía débil recuperación del negocio de muchas empresas en España fueron factores determinantes en el devenir de las cuentas corporativas en 2015.

Los pesos pesados del mercado, es decir, aquellas compañías que forman parte del índice Ibex 35, presentan unas cifras peores que las de los valores de menor capitalización. En concreto, las ganancias del Ibex suman 19.509 millones, un 29,3% menos que en 2014, mientras que los beneficios conjuntos del resto de compañías del mercado continuo crecieron un 43%, hasta los 4.677 millones de euros.

Los grupos del Ibex tuvieron peores cifras que las empresas de menor tamaño

Los expertos suelen prestar más atención a otras partidas de la cuenta de resultados antes que a los beneficios. Esto se debe a que las ganancias a veces no reflejan la marcha real de la sociedad al estar más expuestas a ajustes contables o fiscales, saneamientos y extraordinarios. En el caso del ejercicio de 2015, la parte alta de las cuentas volvió a mostrar síntomas de debilidad. Las compañías cotizadas vendieron el pasado año por valor de 541.833 millones de euros, un 0,19% menos que en 2014. Los grupos del Ibex facturaron 448.507 millones, un 1% menos, mientras que la cifra de negocio de las empresas de menor tamaño mejoró un 3,9%, hasta los 93.326 millones.

Ahorro de costes

El mercado esperaba que los resultados de 2015 fueron los de la definitiva normalización, tras varios ejercicios con importantes saneamientos, sobre todo del sector financiero. En ciertos casos esa previsión se ha cumplido y las cifras corporativas estuvieron por fin ligadas a la recuperación económica. Sin embargo, las políticas de ahorro de costes siguen siendo una pieza fundamental de los resultados.

Durante los últimos años las compañías españolas hicieron un esfuerzo muy importante en la reducción de gastos y los frutos de estas políticas se notan en las cuentas. La estructura de costes crece menos que los ingresos y eso permite que el resultado operativo de muchos grupos crezca aunque no lo hagan en la misma medida las ventas. El resultado de explotación de las compañías cotizadas, partida que refleja la evolución del negocio orgánico (grosso modo, ingresos menos gastos), se situó en 54.142 millones de euros en 2015, cantidad que supone una ligera caída del 2,8% respecto a 2014.

La economía española creció en 2015 un 3,2%, se trata del mayor ritmo de mejora del PIB desde 2007, es decir, antes de la Gran Recesión. Este dato positivo, sin embargo, no se refleja en la actividad del negocio español de las compañías. Las ventas de las empresas del Ibex en España cayeron un 6,1% en 2015 y su aportación a la facturación total solo supone ya el 37,33%. En cambio, la actividad exterior sigue siendo el principal sostén de las cuentas empresariales. En 2015 los grupos del Ibex que ya han presentado los resultados vendieron fuera por valor de 242.404 millones un 8,05% más. Los negocios internacionales suponen el 62,71% de los ingresos totales del Ibex.

Las ventas en España cayeron un 6,1% y los ingresos en el exterior ya aportan el 62,7% de la facturación total

Latinoamérica

El principal motor de los resultados en los últimos años estuvo en Latinoamérica. Sin embargo, el pasado ejercicio la región, y sobre todo su principal economía (Brasil), vivió un año complicado que tuvo su reflejo en las cifras empresariales. De acuerdo con la nomenclatura del informe oficial de resultados que tienen que enviar las empresas a la CNMV, la facturación en la zona denominada como “resto de países”, y que incluye sobre todo los negocios latinoamericanos, sólo subió un 3%, hasta los 92.367 millones.

Esta debilidad, no obstante, se vió compensada por la pujanza de las filiales de las empresas españolas en otros territorios. Los ingresos obtenidos en los países de la OCDE rebotaron un 13,2% y se situaron en 79.776 millones. Por su parte, la facturación en la Unión Europea mejoró un 9,15% y alcanzó los 70.260 millones. Debido a este diferencial de crecimiento, Latinoamérica pasa a suponer el 23,89% de las ventas totales del Ibex, los países de OCDE aportan el 20,63% y la Unión Europea el 18,19%.

La empresa que cotiza en la Bolsa española (aunque tiene su sede social en Francia) que más facturó en 2015 fue Airbus. El fabricante de aviones tuvo ingresos por valor de 64.450 millones, un 6% más que en el mismo periodo del año anterior. El segundo lugar fue para otra empresa con sede en el exterior, ArcelorMittal, cuya cifra de negocio cayó un 19%, situándose en 57.198 millones. El tercer puesto en el ránking de ingresos fue para el Banco Santander (en el caso de los bancos lo más parecido a las ventas es la partida denominada “intereses y rendimientos asimilados”) con 57.198 millones, un 4,6% más.

En el capítulo de beneficios, el liderazgo fue precisamente para la entidad que preside Ana Botín. Las ganancias del Santander aumentaron un 2,57% y alcanzaron 5.966 millones. El segundo puesto en el ránking de beneficios fue para Telefónica. El resultado neto de la operadora sufrió una caída del 8,5% y se quedó en 2.745 millones debido fundamentalmente a las provisiones realizadas para hacer frente a los gastos del plan de bajas que anunció el pasado mes de febrero. Sin ese apunte extraordinario, el beneficio de Telefónica creció un 30% hasta 5.787 millones. La tercera compañía que más ganó en la Bolsa española fue Airbus con 2.696 millones.

Por su parte, las mayores pérdidas correspondieron a ArcelorMittal. El gigante siderúrgico multiplicó por más de siete veces sus números rojos: 7,223 millones. Las provisiones extraordinarias para reflejar el deterioro de sus activos mineros explican el aumento de sus pérdidas. También sufrió elevadas pérdidas Repsol (1.227 millones) por la caída del precio del crudo.