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El sonido de Leganés

La empresa de audio AEQ factura nueve millones y vende equipos a 103 países

Cuando comenzaron eran un grupo de amigos de la universidad, todos ellos con edades comprendidas entre los 20 y 22 años. En un pequeño local de Malasaña, en el centro de Madrid, fabricaban equipos de sonido que luego vendían en las tiendas de la cercana calle Barquillo. Por aquel entonces, a principios de los 80, de las manos y el ingenio de aquel grupo de estudiantes de ingeniería también salieron los equipos que proyectaron las canciones de muchos conjuntos de la Movida. En 1983, algunos de aquellos pioneros fundaron Aplicaciones Electrónicas Quasar (AEQ). Hoy, AEQ equipa desde Leganés (Madrid) a más de 15.000 estaciones de radio en todo el mundo (corporaciones como la BBC o la RAI están entre sus clientes). Trabajan en más de 103 países y han dado cobertura de audio a los últimos Mundiales de Fútbol y Juegos Olímpicos. Con una facturación que ronda los nueve millones, tienen entre 70 y 80 trabajadores “dependiendo de las necesidades de cada temporada”.

Rogelio de la Fuente, director general y cofundador, recuerda lo complicados que fueron los comienzos: “Al principio, teníamos que hacer nosotros todo. Hacíamos el diseño electrónico de los aparatos, la mecánica... porque hasta que llegaron grupos como Alcatel o Ericsson, no había nadie con quien subcontratar en España. Nos ocupábamos hasta de la serigrafía. Afortunadamente todo eso ha cambiado, podemos dedicarnos al I+D, el diseño, el ensamblaje y la comercialización de nuestros productos”. Para AEQ la innovación es una prioridad: “Es lo que nos permite evolucionar y crecer. Nosotros invertimos entre el 12 y el 14% de nuestra facturación anual en I+D. Si fabricas, sin innovar, acabas muriendo. Puedes vivir tres ó cuatro años, no más”. AEQ renueva constantemente su catálogo, desarrolla la mayor parte de sus equipos en tecnología IP (conexiones a Internet por banda ancha), trabaja en la nube…

Sentado en su amplio y luminoso despacho, dentro de las instalaciones centrales al sur de Madrid, Rogelio explica que tomaron la decisión de dejar de fabricar equipos de sonido para discotecas, locales de copas, estudios de grabación o teatros porque no podían competir en precios con los fabricantes orientales que trabajaban para ese nicho de mercado. Terminaron equipando y dando cobertura a prácticamente a todas las radios y televisiones “públicas y privadas de España. “En 1984 fuimos a nuestra primera feria fuera de España, en Alemania. Allí hicimos nuestros primeros clientes en el extranjero”. También realizan la producción de radio desde el IBC (Centro Internacional de Prensa), en grandes eventos deportivos. “Nos aportan entre el 15 y el 20% de nuestra facturación y mucha visibilidad. Sin embargo, el grueso de nuestras ventas está en el diseño de emisoras y en la venta de equipos”.