El supervisor bancario no exigirá niveles de capital en el test de estrés

La EBA tampoco establecerá suspensos o aprobados entre las 53 entidades que se someterán a este examen

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Después de las pruebas de estrés de 2011, 2012 y 2014 (con una dudosa capacidad de detección de los problemas), la Autoridad Bancaria Europea (EBA) ha empezado a dar otro repaso a los niveles de resistencia de las entidades financieras ante escenarios macroeconómicos adversos.

Sin embargo, en esta ocasión la EBA ha eliminado los requisitos mínimos de capital exigidos a los bancos en anteriores test de estrés y no establecerá suspensos o aprobados entre las 53 entidades que se someterán a este examen, cuyos resultados se conocerán en el tercer trimestre. Por parte española, los examinados serán el Santander, el BBVA, Criteria Caixa Holding (matriz de CaixaBank), BFA (matriz de Bankia), el Banco Popular y el Sabadell.

España es el segundo país, junto a Francia, que más bancos someterá al examen coordinado por la EBA en cooperación con las autoridades nacionales y el Banco Central Europeo (BCE), solo por detrás de los 10 bancos alemanes y por delante de Italia, con cinco entidades, y Países Bajos, Reino Unido y Suecia, con cuatro cada uno.

De los 53 bancos de la UE que serán examinados en 2016, un total de 39 entidades se encuentran bajo la supervisión del BCE, que calcula que la muestra de bancos propuesta cubre el 70% de los activos bancarios de la eurozona.

Entorno más estable

Según la EBA, la eliminación de los requisitos de capital se debe a que las entidades están en un entorno más estable, pese a la fuerte volatilidad que sufren los mercados. El objetivo del examen de este año es valorar las “vulnerabilidades restantes” y comprender el impacto de situaciones adversas hipotéticas en los mercados.

La EBA justifica no publicar los resultados individuales porque quiere que estas pruebas se utilicen como una “herramienta de supervisión” cuyos resultados “serán discutidos con los bancos a título individual” en el marco del proceso de revisión y evaluación supervisora (SREP). Este año, el BCE también dijo que no haría pública la nota de capital de cada banco, pero al final las entidades lo publicaron.