La mediana empresa, optimista pese a la incertidumbre política

Un estudio señala la confianza de los empresarios españoles que, por otro lado, instan a alcanzar un “gran acuerdo de Gobierno”

La incertidumbre política no frena el optimismo de los empresarios de las medianas empresas españolas. El 85,4% de los encuestados (de las 60 compañías han participado en el estudio de la consultora EY) confía en incrementar su cifra de negocio y, por consiguiente, sus plantillas. El incierto panorama político, con posibles pactos de Gobiernos aún sobre la mesa, no desinfla los ánimos de los emprendedores, aunque sí "congela" las operaciones comerciales y la toma de decisiones del sector, según ha afirmado esta mañana durante la presentación del informe en Madrid José Luis Ruiz Expósito, socio de EY y responsable de los galardones para el emprendimiento que la consultora otorgará el jueves.

"Las empresas medianas españolas están demostrando, con su dinamismo y planes de crecimiento, que son una pieza clave para garantizar la recuperación económica del país", ha destacado Ruiz, quien ha alertado sobre la prolongación de la incertidumbre política como causa de un eventual estancamiento económico. "Llevamos 3 meses aburriéndonos", ha explicado, subrayando la necesidad de que "todas las fuerzas políticas" logren un pacto de Gobierno duradero, que resuelva todas las reformas pendientes, desde el ámbito fiscal hasta el territorial, para crear las condiciones de un crecimiento estable. Si la incertidumbre política permanece en el tiempo y se produce una nueva convocatoria electoral, entonces sí que los efectos económicos serán visibles tanto para las medianas empresas como para las grandes compañías, ha señalado Ruiz. "El dinero siempre huye de la incertidumbre", ha advertido metafóricamente, recordando la relación entre inversiones externas y deuda pública española.

El mismo escenario se vive respecto a los conflictos territoriales. El 27% de los propietarios de medianas empresas se muestra "preocupado" por el encaje de los desafíos soberanistas. Una cifra que asciende al 41% de los empresarios catalanes que, sin embargo, hay que contraponer al optimismo difundido entre estos mismos ejecutivos: un 94,1% de las firmas consultadas prevé incrementar su facturación en 2016, destaca el informe. "Muchos de estos empresarios son incluso cercanos a posiciones independentistas, pero se dan cuenta de que ese proyecto no es rentable y tal vez abren plantas industriales en otras regiones del país para tener más opciones", ha señalado en conversación con este periódico Ruiz.

Por otro lado, crece la atención de las empresas sobre su situación financiera, es decir en el equilibrio entre costes y márgenes, que ya representa para el 48,9% de encuestados la prioridad de cara al futuro. Uno de cada tres muestra, además, cierta preocupación por la adaptación al proceso de transformación digital; mientras que, en el ámbito social, el 69% de los emprendedores confía en un fortalecimiento del papel de la mujer tanto en los consejos de administración como a nivel ejecutivo.

Retos pendientes

La crisis ha llevado consigo un mayor interés respecto a la salud financiera como a la apertura internacional, con especial atención a Estados Unidos. Más de un tercio de las firmas consultadas prevé realizar una operación corporativa a lo largo de los próximos dos años. "Estados Unidos es un país donde el empresario se siente seguro", ha explicado Ruiz, anotando cómo la ineficiencia de la administración pública y los tiempos de la justicia siguen despertando dolores de cabezas entre los emprendedores. Siete de cada diez ejecutivos encuestados asegura que la lentitud de la máquina administrativa frena el crecimiento de su empresa.

"Hemos hecho sacrificios en estos años; muchas empresas han desaparecido y muchos trabajadores han visto cómo su salario se reducía. Sería una pena ahora echarlo todo a perder", ha agregado Ruiz, refiriéndose a la situación de impasse político. Al sector productivo no le importan las siglas, ha asegurado Ruiz, pero sí que quieren que se llegue pronto a un acuerdo que evite nuevas elecciones y resuelva las asignaturas pendientes del sistema institucional y económico español. "El empresariado no tiene miedo a un Gobierno de izquierdas, pero sí le preocupa que este Ejecutivo sea estable. Y que dentro de veinte años llegue otro y lo cambie todo. Vivimos una oportunidad histórica y se necesita altura de miras", ha concluido Ruiz.