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La inversión en el sector petrolero cae al nivel más bajo en 30 años

La Agencia Internacional de la Energía anticipa que la industria necesita dos años más para poder estabilizarse

La persistencia del bajo precio de la energía está modificando el modelo de negocio de las petroleras, hasta el punto de que los niveles de inversión en la industria están al nivel más bajo en tres décadas. Y seguirá cayendo a lo largo de este año, de acuerdo con la última proyección de la Agencia Internacional de la Energía, que no ve una estabilización en el sector hasta final de 2017.

El gasto de capital de las compañías dedicadas a la exploración y la producción de petróleo y gas natural se redujo en 24% el pasado ejercicio, y volverá a recortarse otro 16% en 2016, de acuerdo con el informe semestral del organismo. Los grandes titanes de la industria ya explicaron en sus resultados que se están concentrando en los proyectos más rentables para capear la situación.

Es la primera vez desde 1986 que se encadenarán dos años seguidos de recortes. Las petroleras necesitan conservar efectivo para garantizar su viabilidad financiera. El banco de inversión Goldman Sachs, por ejemplo, calcula que el 40% de los préstamos que concedió a la industria entraría en la categoría del bono basura. Se trata de 4.200 millones de dólares sobre un total de 10.600 millones.

No es solo un problema de exceso de oferta. La demanda tampoco repunta y un mejor equilibrio no se logrará hasta 2017, aventura el organismo con sede en París. Hay, sin embargo, un riesgo derivado de estos recortes. “Esta tendencia puede llevar a sorpresas en un futuro no muy distante del lado de la seguridad del suministro”, advierte Fatih Birol, director ejecutivo de la agencia.

Recorte inevitable

El barril de petróleo perdió un 40% de su valor en los últimos 12 meses, y más del 70% desde el máximo en el verano de 2014 antes del desplome. La AIE ve inevitable que la producción caiga a lo largo de este año y el próximo, antes de estabilizarse. El informe proyecta que se sumen 4,1 millones de barriles diarios del lado del suministro entre 2015 y 2021, frente a 11 millones entre 2009 y 2015.

EE UU sería el que experimentaría el mayor repunte, hasta un récord de 14,2 millones de barriles diarios en 2021. Pero antes se calcula que la producción doméstica se reducirá en 600.000 barriles diarios este año y otros 200.000 en 2017. Los pozos en activo están a nivel más bajo desde diciembre de 2009. La producción doméstica ronda los 9,1 millones de barriles diarios.

Irán e Irak, por su parte, van a elevar también su producción. La AIE insiste que en las condiciones actuales no es posible que se produzca un alza de precios. La percepción del mercado es que se empieza a tocar fondo tras 20 meses de caída o que no caerá mucho más. Eso provocó que el barril que se negocia en Nueva York se apreciara un 7% tras conocerse el informe, hasta los 33 dólares.

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