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Aprenda a ser un directivo jugando

La española Gamelearn es una de las líderes mundiales en videojuegos educativos para adultos

El pasado 29 de octubre, en el Museo Reina Sofía de Madrid, 400 directivos de todo el mundo (aunque estaban confirmados 600) asistían a la presentación de Pacific, el último producto de Gamelearn, la empresa española líder mundial en el mercado de juegos informáticos formativos para adultos. En Pacific, glosado como "el juego del liderazgo", el jugador encabeza un grupo de náufragos en una isla desierta, y su tarea es motivar y planificar a los demás para poder sobrevivir.

Gamelearn afirma tener 600 clientes y una tasa de fidelidad del 100%: quien compra los productos de la empresa siempre repite. El objetivo de la firma es nada menos que "revolucionar el concepto actual de la formación", en palabras de Ibrahim Jabary, cofundador y consejero delegado de la compañía. "Queremos demostrar que el aprendizaje, a través del juego, puede tener una aplicación real en el día a día de cualquier profesional y de cualquier empresa".

La primera dificultad a la que se enfrentan es cultural. "Tenemos decenas de miles de usuarios y muchos de ellos no han jugado a un juego en su vida", explica Jabary. "A nosotros nos toca romper esa primera barrera, pues ellos consideran que jugar a un videojuego equivale a perder el tiempo. Nosotros tenemos que defender que un videojuego ayuda a practicar una habilidad y permite aprender".

El primero de los títulos de la firma, Triskelion (un juego ambientado en el Imperio Romano que enseña métodos para la gestión del tiempo y la productividad) empezó en una charla de café entre Jabary y sus socios, Mai Apraiz (hoy jefa de ventas) y Eduardo Monfort (director de producto). Los tres se habían conocido en un MBA y fundado un negocio en común que compatibilizaban con sus otros trabajos. "Hacíamos cursos presenciales y nos iba bien", explica Jabary, "pero nos dimos cuenta que teníamos que cambiar". La idea de los juegos llegó sin dificultad. "Ya utilizábamos juegos y dinámicas en nuestros cursos", explica. "Sin embargo, nuestros propios alumnos comenzaron a pedirnos una formación más flexible, capaz de poder hacerse en cualquier momento y en cualquier lugar". Además, el método ahorra gastos a las empresas.

Tras captar 300.000 euros de sus propios recursos, familia y amigos, los tres socios pasaron un año sin facturar, el "año de los barcos quemados" en palabras de Jabary. "Hubo mucha tensión y nervios. Tuvimos que negociar hasta el precio de las cartulinas", relata. "Pero recuperamos la ilusión; estábamos totalmente apasionados con lo que estábamos haciendo".

Triskelion fue bien recibido: traducido a seis idiomas, fue adquirido por 200 empresas y utilizado por 28.000 personas. Parapetados en el éxito de Triskelion, la firma pasó a su siguiente proyecto: Navieros. Ambientado en la Venecia de los dux, el juego pone al usuario en la piel de un mercader que ha de desarrollar sus habilidades de negociación.

A día de hoy, la empresa ha concluido su segunda ampliación de capital (hasta los 800.000 euros) y aumentado su plantilla hasta las 32 personas. En 2015 duplicó su facturación con respecto al ejercicio anterior, y la expectativa de la empresa es volver a duplicarla este año.